El CLOSET ABIERTO con FEDERICO ACEVEDO (Colombia)



Por Antonio Capurro

Su nombre es Federico Acevedo Ramírez y es un chico comprometido con sus ideales. Tiene 25 años, estudia comunicación social en la Pontificia Universidad Javeriana y ejerce el periodismo como columnista del diario Crónica del Quindío y colaborador del blog Lloronas de Abril, adscrito a Blogs Cultura El Espectador. Conversamos con él vía Skype y esto fue lo que nos comentó, con firmeza y decisión, sobre el tema gay.

¿Cómo nace tu interés por el tema LGTB?


Porque soy homosexual, criado en una sociedad pequeña y conservadora de Colombia, bajo un orden social conservador. Cuando me gradué del colegio a los 18 años me voy a estudiar periodismo a Bogotá donde vi un ambiente menos conservador, con otro tipo de pensamiento. Ahí recibo más información, veo materias en ciencias sociales y humanidades, una en especial llamada género, entonces pienso que el mundo puede ser distinto y muchísimo más amable, me asumo como gay y entonces comienzo a escribir como una forma de cambiar la idea que se tiene de los homosexuales en Colombia. Desde los 11 años ya quería ser periodista, me considero un luchador social por vocación. Todo encajó en ese momento.

¿Te fue difícil salir del closet?
Yo me doy cuenta que tenía una orientación sexual distinta a los 16 años, lo atribuyo a ese momento donde las hormonas están haciendo efervescencia, antes en la niñez nunca sentí atracción por un hombre. Y sabía que debía esperar hasta llegar a Bogotá porque es la única metrópoli en Colombia donde iba a estar lejos de mi familia y sería fácil asumirse. En Armenia yo nunca conocí gays que se asumieran como tales, siempre fue una condición extraña, lo indeseable, escuchaba comentarios muy despectivos, muy ofensivos, razón por la cual decido no salir del closet todavía. En el colegio incluso tenía una connotación negativa. Así que lo mantuve escondido pese a que no recibí ningún maltrato de mi familia o de compañeros del aula. En Bogotá hago más contacto con gente gay. A quien primero se lo dije fue a mi madre, me preguntó si se podía cambiar, le respondí que no, recuerdo que le di unos documentos que había sacado de la universidad, los leyó y aceptó que todo era así.



¿Cómo viviste el proceso de socializar con la comunidad gay?

Se dio porque en la universidad estaba una amiga del colegio mayor que yo que se asumía públicamente, ella me presentó a personas y me llevó por primera vez a una discoteca. Ahí empezó la naturalización frente al tema. En Bogotá empezaba a ser más abierto el tratamiento del tema gay así que todo salió bien. Tuve algunos momentos de angustia por mi orientación sexual porque temía recibir maltrato, pero felizmente fueron breves. El paso más grande que puede dar un homosexual es asumirse como tal y reconocer que no puede ni debe cambiarlo. Eso me ánimo a escribir uno de los artículos en donde describo lo que se siente ser un adolescente gay dándoles argumentos positivos.


Precisamente a veces los adolescentes sufren mucho porque no saben qué hacer cuando tienen un ambiente adverso.


Y es que tenemos que empoderarlos no con referencias o mensajes negativos sino con optimismo para que acepten su homosexualidad, y convertirlos en luchadores y se sientan orgullosos de su orientación social y la defiendan. La adolescencia es la etapa más vulnerable frente a la opinión de los demás, entonces hay que prepararse con argumentos sólidos.


¿Crees que ahora en Colombia se puede ser gay plenamente?

La diversidad en Colombia es muchísimo más visible, Bogotá es una ciudad más democrática. Existen organizaciones que han aportado mucho como Colombia Diversa y personajes públicos que se han asumido, todo eso ha ayudado bastante. Se logró el tema de las familias compuestas por personas del mismo sexo que se llama contrato de unión solemne, que supuestamente tiene los mismos derechos que el matrimonio pero no es la misma figura.

¿Cómo ves el debate del matrimonio igualitario en Colombia?

Lo que se decidirá es si la Corte Constitucional dictamine si es legal, pero los conservadores pretenden que sea el congreso quien vea eso porque ahí la mayoría se opone. Aunque también hay políticos que son de apertura hay miedo a perder los votos de la gente. Los argumentos para que la corte lo apruebe son muy sólidos. El apoyo político a la comunidad LGTB en Colombia viene ee la izquierda democrática, ahora último del gobierno nacional, de una derecha liberal.



¿Y la prensa ha sido una gran aliada?

He visto apoyo de diarios como El Espectador y muchísimas editoriales a favor. Los medios tienen apertura frente al tema sobretodo desde que Juan Manuel Santos dio respaldo. Hay un lenguaje preciso, se han aclarado conceptos, aunque no es lo mismo la prensa en Bogotá que en provincias, donde es más conservadora.

¿Cuál es tu percepción del movimiento LGTB colombiano?
Veo que se están formando colectivos de instrucción a la diversidad sexual, en las principales universidades colombianas tienen sus redes. Colombia Diversa es la que tiene más presencia, tiene un posicionamiento, participan en eventos.


¿Que debería contener la agenda LGTB colombiana?

Lo más importante es la educación sexual enseñar la diversidad en los colegios para desde ahí hacer el cambio hacia la aceptación. Educar a los profesores y rectores. Todo ello hará que se dejen atrás los estereotipos o prejuicios.

¿Piensas casarte en algún momento?
Mi aspiración no es casarme ni tener hijos, tampoco tengo esa frustración, ni tener hijos por inseminación artificial o vientre de alquiler, pero mi lucha es por la justicia social para quienes si quieren tengan la posibilidad de hacerlo. Quizá en 20 años tenga otro proyecto de vida y cambie de idea, pero el Estado debe garantizar esa libertad para todos y todas.

¿La homofobia sigue viniendo desde la iglesia?


Las personas más homofóbicas son religiosas y provienen más que del catolicismo del cristianismo protestante, se realizan vídeos en contra de la condición homosexual. Existe el caso de la Procuraduría General de la Nación que está a la cabeza de Alejandro Ordoñez, un fundamentalista católico, que tiene el respaldo de la extrema derecha y es opuesto totalmente al matrimonio igualitario y los derechos LGTB.

¿Cuál es el mensaje que quieres dejarnos? 

Que los gay de Colombia, América y el mundo se empoderen, hagan una lucha pacífica y diáletica, para eso hay que argumentar y estudiar, tenemos de nuestro lado la academia y la ciencia. Esa lucha debe darse con amor y respeto, que nuestro oponente no se sienta agredido, sino que le llegue toda la información que queremos. He sido ofendido, he sido agresivo, he sentido rabia y rencor, pero es hora de hacerlo de otra forma y lo lograremos.

https://facevedo98.wordpress.com/

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