El Closet Abierto con JOSÉ MANTERO, el primer cura español en hacerse visiblemente gay



Por Antonio Capurro

Hace quince años la portada de la revista gay española ZERO remecía la curia romana española con José Mantero en primer plano, a la sazón el primer cura en hacer visible su orientación sexual ante un medio de comunicación. La frase: "DOY GRACIAS A DIOS POR SER GAY". Hoy en día, José Mantero ya no es el esbelto oso de la foto del escándalo ahora es un hombre maduro con una abundante barba, tiene cuarenta años y está un poco más subido de peso, sin embargo conserva intacta esa vehemencia cuando de hablar de la iglesia se trata. Esta andaluz recuerda con gracias esos días cuando su nombre se convirtió en la noticia de los diarios españoles y todos querían entrevistarlo, pero él no buscaba la fama sino todo lo contrario, contar su verdad, una que no podía ocultar más. 

"Yo tengo mucha vida interior, lectura, doy conferencias, hago 24 kilómetros de bicicleta cada día, por un lado tranquilo, a veces ajetreadas. Tuve parejas, pero ahora soltero. No me cierro a nada. Disfruto todo lo que hago porque me permite estar en actividad y eso me gusta mucho".


A todos en Valverde del Camino, el pequeño pueblo donde José ejercía su ministerio les chocó la noticia. ¿Cómo se dieron cuenta del asunto? Pues a través de los medios de comunicación nacionales que extrajeron la primicia de la revista gay ‘Zero’, para la que Mantero había concedido la famosa entrevista donde daba cuenta su orientación sexual y su incumplimiento del voto de castidad.

"Era un mensaje estrictamente religioso, es decir no somos seres defectuosos, Dios nos ha creado con esta orientación sexual, y quiere que seamos felices con ella, entonces ese mensaje que desde luego no es el de la iglesia en la actual coyuntura habría que lanzarlo de manera intensa y repetida y trabajarlo mucho. Fueron doce días de vértigo porque estaba por todos lados, era una locura. Yo di por terminado la tourneé, aunque no tuvo nada de artístico, dando una conferencia de prensa final, agradecí a los medios de comunicación su atención y haberme ayudado como trampolín para el mensaje y les dije que por favor no molestarán más". (Risas)


Por aquellos días el Obispado de Huelva (provincia de Andalucía a la cual pertenece la comunidad Valverde del Camino), luego de conocer los hechos, emitió un comunicado más rápido que el correo electrónico donde anunciaba una previsible suspensión de sus tareas eclesiales. El impacto de la noticia hizo que el Obispo de la comunidad, Noguer Carmona, se manifieste como “tremendamente sorprendido”. Pasado el mes, con las aguas vueltas a la normalidad, su iglesia no tomó ninguna medida hasta saber por boca del propio Mantero la verdad, cuyo paradero era desconocido para ese entonces.

"Sí fui consciente de que pagaría un coste, un precio eclesial y social, honestamente no pensé que  tendría tanta cobertura mediática porque en aquella época estábamos en la Espala de Aznar, es decir, una España que había vuelto a mirar con cariño a la ultra derecha como la actual de Rajoy, pero ahora es más grave porque esta no tiene complejos. Me sorprendió sobretodo cuando me llevaron a una entrevista en Antena 3 que cuando íbamos en el coche recibieron una llamada que decía está toda la fachada principal tomada por periodistas, entonces hay que coger por el sótano, y entonces tuvo su parte divertida más también muy estresante. Luego me dio risa ver mi foto en una revista japonesa dedicada al mundo del flamenco".  

Viejo es el dicho “se perdona el pecado pero no el escándalo”, los prelados no vieron con agrado que José haya confesado ser gay a la revista Zero antes que a ellos. A pesar de las gestiones para ubicarlo, Mantero se mantuvo en la clandestinidad y en una conversación radial a la Cadena SER manifestó no descartar la suspensión ‘a divinis’ (imposibilidad de ejercer el sacerdocio); aunque antes pedía hablar con su obispo. De igual modo, afirmó su gran deseo de seguir con sus tareas parroquiales y negó que haya buscado salir sólo en la revista para tener sus quince minutos de fama.

"Guardo dos números de la revista, te cuento que el primer ejemplar me lo enviaron por correo los de ZERO antes de que se publicara y fue ahí que empecé a tomar conciencia de que iba a salir del armario. Era algo ya hecho, una sensación interesante. Yo reuní a la familia de noche, se los dije y les advertí contra los periodista que lo mejor era marcharse a la casa de la playa. Y al final se fueron, porque aquí tocaban a la puerta decenas de periodistas con cámaras de tevé, fueron días muy intensos".

En Valverde del Camino todos los feligreses querían mucho a Mantero. Allí en la parroquia de Nuestra Señora del Reposo él cumplía una destacable labor.

“Salí del armario sin tener pareja, porque el mensaje era que se podía ser cristiano y gay o cura católico y gay. Yo me ordené sacerdote el 29 de junio de 1986, justamente ese año arribó a Roma como prefecto de la Santa Inquisición para la Doctrina de la Fe el cardenal Ratzinger quien después sería Papa Benedicto XVI, a mi me molesto mucho que uno de sus primeros actos fuera enviar una carta a todos los obispos de la iglesia la cual se titulaba "A los obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a personas homosexuales", el título en sí era neutro, lo perverso era su contenido, uno donde claramente nos identifica como seres defectuosos, y que somos objeto de compasión. Ese fue el comienzo de mi despertar, apenas acababa de ser ordenado cura y esa intervención de Ratzinger era contra el espíritu del Evangelio. Otro hito fue descubrir que yo tenía derecho al amor, me enamoré de un chico, hablando con él me di cuenta que lo que sentía no era sucio sino muy hermoso y limpio, ese fue el segundo gran hito. Y el tercero fue cuando en una portada en la misma revista vi la salida del teniente coronel del ejército español Sánchez Silva y pensé que un paso adelante en la Iglesia Católica podía ayudar a tantos católicos gay. El cuarto hito fue que en una revista católica publiqué un artículo titulado Orgullo y orgullo gay, en el que cual hablaba que era algo natural y querido por Dios, entonces alguien hizo llegar ese artículo a la redacción de ZERO y me telefonearon para todo lo que ya sabes".


El debate volvió de manera inevitable al redil: la homosexualidad en el seno de la Iglesia. Existen casos de chicos que se han salido en la etapa formativa del sacerdocio pues reconocen que deberán tener una represión sexual de sus deseos; mientras que otros optan por llevar una doble vida. 

"Yo no viví de forma tormentosa pero si te digo que experimenté ese proceso de formar parte de un colectivo al que yo tenía que responder y aportar mi gran de arena. Yo sé que soy gay desde los doce años, tuve solo cinco minutos de perplejidad y luego asumido con naturalidad. Como dice la iglesia la homosexualidad no es un pecado pero sí los actos homosexuales, es muy raro porque no lo entienden ni ellos, porque si hacemos caso al reporte Kinsey que señala un diez por ciento de la población general que ha tenido relaciones homosexuales y ese porcentaje se eleva a la enésima potencia". 

En la reveladora entrevista  de ZERO el cura español señaló que la homosexualidad no está reñida con el sacerdocio. Asimismo, reconoció que no practicaba la continencia sexual y que celebró matrimonios de parejas gays bendiciéndolos en “unión de la pareja humana”.

"Ahora es más difícil que antes ocultar que eres gay dentro del sacerdocio, porque hay vigilancia desde el seminario, es decir todos los obispos tienen una especia de test secreto para detectar homosexualidad latente en candidatos a sacerdotes. Es muy divertido porque en el fondo un test lo puedes trucar pasando por heterosexual, igual existen centros hay uno en Canadá otro en Italia donde aplican una suerte de castración química a religiosos homosexuales. El problema no ser gay sino que se sepa, el cual sería el undécimo mandamiento, En la iglesia impera la doble moral. A un joven que quiere ser cura y es gay le digo que se puede servir a Dios de muchas maneras que la doctrina desde Pio XII dice que hay dos tipos de sacerdocio uno ministerial en el cual te ordenas y el de los fieles, para este último no tienen que ingresar a la curia". 

En palabras de Mantero un gran cambio se producirá el día en que la Iglesia reconozca que Dios creó por igual a heterosexuales y gays dejando a un lado el silencio y la culpabilidad. ¿Pero llegaremos a verlo o habrá que vivir como Matusalén?

"Bergoglio es un experto en Marketing, en aquella entrevista del avión donde dijo "¿Quién soy yo para juzgar a los gays?" pero no ha cambiado ni un punto ni una coma de la doctrina homofóbica de la Iglesia Católica. Entonces, lo que está vendiendo es una vulgar mentira pero tiene a los medios de comunicación de rodillas, en ese sentido me parecía más honesto Ratzinger porque decía lo que pensaba. Yo estoy convencido que Ratzinger es gay y estaba tratando de exorcizar sus propios demonios. De hecho en el estudio de John Boswell  "Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad" y también en cierto sentido en "Las bodas de la semejanza" muestra cartas de amor entre obispos y monjes de la Edad Media, del Renacimiento".



José Mantero se atrevió a contar su verdad y eso es un hecho innegable. Hoy en día vive una vida como la que él deseaba, plena y libre, sin dogmas que lo aten o limiten, lejos de esa iglesia que un día defendió y le dio la espalda. 

"La vida está salpicada de sexo de fornicación, ¿por qué no?  La verdadera regla no es la que dictan los hombres sino el evangelio, la doctrina de la iglesia debe adaptarse al Evangelio y no al revés, entonces no tiene sentido que la iglesia condene lo que el Evangelio deja abierto. No es una reforma desde adentro sino de adecuación y eso la gente joven ya lo está viviendo cuando Ratzinger estuvo en Madrid para la Jornada Mundial de las Juventudes en la que participaron cientos de chavales el servicio de limpieza del Ayuntamiento de Madrid recogieron decenas cientos de condones de las calles y esos eran de todos los que habían ido a ver al Papa, una prueba de que gozan del sexo y cuando te llama la naturaleza no se puede cerrar la puerta"-

Más estado laico

"La Iglesia Católica española tiene muchísimo menos poder que antes, es verdad que las iglesias están vacías pero también es verdad que a la hora en que una mujer va a interrumpir voluntariamente su embarazo depende del Consejo del hospital y ahí hay un capellán. Otra de sus armas es la educación, la enseñanza de la religión católica aunque muy atenuada sigue presente en los colegios y escuelas. España es un país aconfesional, la misma Constitución dice que mantendrá una relación especial con la Iglesia Católica. Algo similar existe en Italia en los antiguos estados pontificios. La laicidad no es ir contra las religiones. La vida social es la esfera pública y la vida religiosas es la vida privada. Hay que provoca la creación de un espacio en común donde podamos convivir así creas o no".

Activismo

"En el activismo la principal batalla está en el terreno de la escuela y la familia,en la educación. Lo he vivido desde afuera el activismo porque no estoy integrado en ningún grupo, escribo en muchos foros acerca del tema y no desde la militancia con carné. Los colectivos son necesario pero no son todo. El premio Antinó que recibí el año pasado, se otorga cada año a cinco personas en España y no se intente premiar una vida a favor de la igualdad sino en el aspecto educativo. Nos queda mucho en el terreno de la visibilidad, ese debe ser el caballo de batalla porque otro problema son los gays que están heteronormalizado que son gays para hablar mal y follar no para luchar. La España rural es un mundo aparte el desprecio,  la burla, el insulto y la injuria es normal hacia lo homosexual, tienen los estereotipos del gay que se viste de mujer, ahí están oprimidos. En la escuela hay bullying homofóbico, esa es la batalla. En la comunidad gay existen gente profundamente religiosa, cristianos católicos, pero también hay cierto desencanto. Ellos o ellas dicen la iglesia no me quiere, entonces yo no quiero a la iglesia. 

Anécdotas

"A lo largo de todo este tiempo muchos curas me han contactado para decirme que son gays y no saben cómo vivirlo. Hace poco me contactó un cura gay muy guapo que al final lo que pretendía era tener sexo virtual (risas). He recibido hasta amenazas como la de un tipo para quien su mayor ambición en la vida es encontrarme y reventarme el hígado a patadas. Es gente cobarde, nunca he tenido miedo. Por el contrario un año antes de que salga del closet en una de las fiestas de la romería del pueblo durante las confesiones me percaté de un hombre, por Dios, tan bello que parecía una estatua griega. Me dije que no me toqué a mi y se confesó conmigo, lo primero que me dijo es que era un monstruo porque se acostaba con hombres y yo le repliqué "Mírame a mi, ¿acaso ves un monstruo?", "Por Dios padre que no", me respondió", "Pues yo también soy gay", estuvimos hablando dos horas que la gente ya nos dijo que basta. Luego de eso no sé cómo se consiguió mi dirección postal y me enviaba cartas muy bellas, una vez quedamos para tomar un café pero nada más aunque era todo un poco erótico. Nunca tuvimos sexo porque en España tenemos un dicho "Donde tienes la olla no pongas la polla". Y así fue porque yo jamás he tenido sexo con mis parroquianos". 

Y con esos detalles indiscretos

"En el mundo gay existe la plumofobia, lesbofobia, que sí eres activo o pasivo, te digo yo creo profundamente en la versatilidad y si te duele hay lubricante. Yo me clasifico como alguien que disfruta, lo otro lo hemos inventado en el mundo heteronormativo. Aquí nadie hace de mujer, ambos somos hombres".


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