Celuloide Pink: El objeto de mi afecto

Comedia romántica al estilo de los años cuarenta o cincuenta pero en tono rosa, El objeto de mi afecto es un filme que dentro de sus fallas y desaciertos posee cierto encanto. Es una película que trata de asumir demasiados enredos y situaciones que se tornan demasiado inverosímiles, por momentos cuesta creer que las personas actuarán en la vida real como lo hacen los personajes de la cinta. El director Nicolas Hytner, abiertamente gay, coloca a sus personajes frente a hechos que los incomoda o los enfrenta o simplemente les hace felices. En El objeto de mi afecto el tema gay no es una cuestión de martirio sino todo lo contrario. De Hytner sabemos que es también un director teatral: Otello y Hamlet figuran en sus créditos, así como dos filmes interesantes como Las Brujas de Salem y Las locuras del Rey Jorge.

Nueva York es la ciudad donde vive George (simpático Paul Rudd, ahora el héroe Ant-Man), un guapo profesor de kinder quien vive su vida gay de una forma tan libre que a nadie parece molestarle, casi como si todo el mundo que le rodea fuera cuasi tolerante y la homofobia no existiera para nada. Casi como si estuviéramos en el país de las maravillas. George rompe con su pareja Robert (Tim Daly) un crítico literario vanidoso. Al poco tiempo, conoce a Nina (Jennifer Aniston cuando trataba de buscar más alternativas más allá de Friends) una sencilla asistenta social, tía de una de sus pequeñas alumnos del nido.

Paul Rudd y Jennifer Aniston juntos tienen mucha empatía, de hecho funcionan como una pareja heterosexual (de hecho lo hicieron en la comedia romántica Wanderlust), pero esto es un drama gay y alguien está sobrando. Aquí les creemos, pero eso no lo es todo.Coincido con el gran crítico de cine Roger Ebert cuando señala que en el El Objeto de mi afecto hay dos películas atrapadas, una es el filme en sí y la otra podría salir del personaje secundario que Nigel Hawthorne (destacado actor gay fallecido en el año 2001) representa con enorme naturalidad, uno que brilla por su coherencia en medio de la película, eso pudo haber sido un excelente spin off pero estos no salen de la pantalla grande sino de la TV.

En El objeto de mi afecto, los personajes quieren tomarse en serio lo que el guionista les pretende hacer sentir pero aunque algunos problemas y escenas funcionen el resultado en general no encaja del todo. No se les brinda demasiado respiro para que actúen de acuerdo a como lo harían en situaciones parecidas. Y es que , aunque todo sea una ficción, estamos ante una comedia dramática que se queda en lo meramente anecdótico un poco engañosa que logran de alguna forma hacernos pasar un buen rato.

Los problemas se inician cuando George se muda a vivir con Nina, hacen buena química como amigos y ella le ofrece una habitación hasta que él consiga donde quedarse. Entonces los afectos se confunden, Nina se embaraza de Vince (John Pankow), su pareja, pero descubre que no desea estar con él. Nina ve a George como el padre perfecto para su futuro vástago y en su maternidad quiere olvidar que su amigo es gay, pero su cuento de cenicienta acaba cuando George le recuerde con letras grandes que el no dejará de ser gay aunque pueden continuar siendo amigos en una casa donde podrán compartirlo todo menos el sexo. George y Nina llegan a un acuerdo pero hasta cuándo podrán sostener un castillo de cristal. Hasta que George se enamore de Pablo (Amo Gulinello), y Nina hierva de celos.

Nicolas Hytner (quien acaba de completar The Lady in Van con Maggie Smith) poseía un material muy bueno, pero no funciona porque el guión se decanta por las medias tintas en vez de mostrarnos las cosas como son. Todo es postizo en las formas en que cada cual enfrentaría ese problema la gente real en situaciones parecidas. Que Nina sea El Objeto de mi afecto es una mentira, no lo es ni lo será para George porque él ama y desea a los hombres. La franqueza y honestidad se hacen agua cuando ellos bailan una muy bien coreografiada y filmada escena (¿por qué no entre dos hombres? ) con la canción “Tú eres para mí”, en la que por supuesto nos imaginamos a George junto a otro chico. Hytner nos rompe las ilusiones y de hecho que también la del público heterosexual.

Si bien existe buena química entre Paul Rudd y Jennifer Aniston quien se lleva las palmas es Nigel Hawathorne, con el personaje más creíble de toda esta seudo historia gay. Rodney, es el nombre del crítico teatral amante del real objeto de afecto de George, Pablo, quien es protegido de este cincuentón con quien no tiene sexo pero bajo cuya tutela vive como su mentor. Rodney deja en claro que él ama a Pablo e intentar quedarse con él, sin embargo sabe que no es posible porque el chico no lo ama. Nigel compone un personaje rico en formas y momentos que nos hace pensar que ahí pudo estar el verdadero plot del filme: un enredo sentimental entre los tres hombres: dos jóvenes y uno maduro. No hay tiempo para más porque El Objeto de mi afecto nos deja en medio de la nada justo cuando pensábamos que alcanzaría el hilo de la madeja. Y no lo hizo, fue tan solo como un postre al que le faltaron muchos de sus ingredientes para entregarnos algo contundente, aunque querer hacerlo de por sí ya sea un logro.

A pesar de todo no es una pésimo filme. Entretiene así que puedes mirarlo.
http://cinegaygratis.blogspot.com/2015/06/mucho-mas-que-amigos.html

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