El CLOSET ABIERTO POZ: En la piel de Mel England


Por Antonio Capurro

Sin lugar a dudas la vida es un recorrido que muchas veces tiene caminos inciertos. Los hay quienes hacen la ruta directa libres de sobresaltos, pero otros enfrentan baches, desvíos y caídas. Todo eso lo sabe Mel England perfectamente y es que él ha vivido no poco sino demasiado, es un sobreviviente. Sus ojos verdes miran intensamente y su voz cálida te hace sentir bienvenido. Será una entrevista sin guión o libreto. 


Una de los filmes en que Mel participa lleva por nombre Best Day Ever o El mejor día de siempre, ahí hace de hombre gay maduro que a sus cincuenta años enfrenta la crisis de la mediana edad que le hace cuestionarse su vida. Mientras intercambiamos ideas acerca del filme me agradece los comentarios y continuamos la conversación abriendo el baúl de los recuerdos, ese que muchos no quisieran recordar; aunque no sea el caso de este actor de Hollywood que resucitó para quedarse.

POZ en inglés. Positivo en español. En los ochenta Mel perdió muchos de sus amigos y él todavía vive para contarlo. "A los 19 me dijeron que moriría pronto y aquí me tienes". Le agradece a la vida por haberle permitido seguir en el viaje, siente que los espíritus navajos de sus ancestros le ayudaron. Sangre irlandesa e india recorren las venas de England, quien hace más de veinte años fue sentenciado con VIH, hecho que cambió su vida totalmente justo cuando había dejado su natal Texas para convertirse en actor con una beca en la prestigiosa New York University.

¿Cómo enfrenta esta situación extrema un adolescente? Por aquél entonces no habían muchas respuestas sino un sinfín de preguntas, por eso dejó la gran ciudad escapando de todo para olvidarse del terrible diagnóstico de los doctores. Enrumbó a Colorado, donde trató de todo para luchar contra el virus. Y si bien por aquellos días el alcohol y la marihuana fueron sus mejores amigos hoy no lo son más. Tenía un pedazo de papel sobre mi cama con una frase de Deepak Chopra: Yo soy un campo infinito de potencialidad." 

Y cuando lo creía todo perdido, sin haber tomado nunca el retrovirus del AZT, tirado en la cama de un hospital, terriblemente afectado por el SIDA decidió oír los consejos de su madre, los doctores y las enfermeras para empezar un tratamiento, declararse sobrio y volver a la gran ciudad a retomar lo que había dejado atrás.

Hoy Mel sonríe mas que nunca porque ha dejado esos día aciagos.Tiene mucho porque ser feliz. Y lo es. Veo a un hombre con mucha energía, esa que alimenta a diario llevando una vida sana, ejercitándose física e intelectualmente. ¿Quién le hubiese dicho que tendría una carrera en el cine gay independiente? Y también un esposo y dos linda mascotas, un hogar al cual regresar todos los días Siempre supo lo que deseaba ser cuando grande: actor. No en vano empezó tomando lecciones de actuación a los 5 años y trabajando en teatro profesional desde sexto grado.

"Yo voy a vivir, yo voy a vivir, yo voy a vivir. No sería el mismo de hoy sino hubiera pasado por todo lo que me tocó vivir, tampoco sin el VIH que ahora puede ser tratado y que no debería ser un tema para asustarse o discriminar a las personas porque le puede suceder a cualquiera. Y sí hay que hablar fuerte y claro, sin miedos ni tabúes."

Mel resistió. Es un sobreviviente, no tiene miedo alguno en decir su verdad cuando sabe que todavía existen los prejuicios y la exclusión para quienes salen del closet del VIH, la meca del cine lo sabe. Mel ya no vive en una época turbulenta sino todo lo contrario, en paz y con mucho amor.

Su éxito de 2009 con el show off Broadway show, Swimming With the Polar Bears fue parte de la organización Climate Project y le permitió hacer una gira por Washington, D.C. y Copenhage. Uno de sus más recientes trabajos es el filme Ron and Laura Take Back America, una sátira sobre política, religión, reality TV, Hollywood y por supuesto lo gay, que ha sido presentado en varios festivales.





Hablamos acerca de la situación de los derechos gay en Perú donde el amor por la igualdad todavía no ha ganado.

"Los jóvenes de hoy están viviendo esa normalidad que nosotros no tuvimos en nuestra época, ahora las posibilidades son mayores, puedes casarte, tener una familia, esa libertad que no conocimos. Y hemos tenido que aprender a vivir con ella. Es una ola que estoy seguro no se detendrá. Yo crecí en un tiempo donde ser gay no era bien visto. En veinte años América ha cambiado mucho y el resto del mundo también."
Como las estaciones cada etapa cumple su ciclo y Mel está dispuesto a seguir viviéndolas una a una.

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