El regreso de JimmyHitch: Yo sé cuidar mi pene


Desde que nacemos nos acompaña con gran fidelidad y satisfacción. Primero fueron nuestras madres las que, con gran cuidado, se encargaron de cuidarlo hasta que dejamos los pañales y nos pusimos los calzoncillos. De niños nos dijeron, con bastante sabiduría, que debíamos cuidarlo de los golpes imprevistos. Por si no lo sabía aquí una lista de los errores que podemos evitar para tenerlo sanito a la hora de la verdad.

1. Forzar hacia abajo lo que se ha subido. ¿Qué es lo primero que haces cuando tienes una erección en las mañanas o en el peor momento?, ¿empujarlo hacia abajo o no? Hacer eso con un pene erecto, o tratándolo de forzar en un par de ajustados blue jeans, forzará los ligamentos suspensorios(los dos largos tendones que unen tu pene al hueso púbico y proveen fuerza y poder para la erección). Si estos tendones son forzados de más, podrán perder la habilidad de elevar tu miembro, dando como resultado erecciones que apunten hacia afuera o hacia abajo, en lugar de hacia arriba. Si no quieres tener una erección imprecisa, la mejor manera de tratar una erección no deseada es esperar a que esta afloje solita nomás.

2. Restringir el sexo hasta estar listo. Si eres activo, esto va contigo: ¿alguna vez has intentado penetrar a tu compañero cuando tu pene no está listo? Pues muy malo, ya que penetrar con el pene sin estar totalmente erecto lo hará blanco fácil de lesiones como doblamientos y flexiones laterales. Incluso puede haber daño en las estructuras internas del pene que se llenan con sangre cuando se presenta una erección. ¿El resultado? Un pene que permanentemente se doblará, en ciertos casos con dolor, para un lado o para el otro. Si la penetración se dificulta, esto también puede ser desfavorable. Opción: caricias estimulantes previas al sexo.

3. Bajar el cierre del pantalón muy rápido. ¿Qué tan cuidadoso eres al abrir tu bragueta? La mayoría de las lesiones con cierres ocurren en el movimiento de bajada cuando es probable que, por efecto del apuro en ciertas travesuras corporales, no estés poniendo atención a lo que haces. Si esto ocurre jala el cierre en la dirección en la que provino con un solo movimiento firme y recto. Nada de nervios ni vacilaciones, ya que empeorará el problema. Pobrecito él, aplícale crema antiséptica y una curación para detener el sangrado si es que lo hay. Lesiones de este tipo raramente son algo más que lesiones en la piel, no causan problemas permanentes, pero si ¡achachaú! un tremendo malestar.

4. Utilizar el tipo de lubricante que esté a tu alcance. ¿Te pasó que estando con tu pareja a punto de ir a la cama no tienen lubricante a la mano?, ¿qué es lo primero que haces? Buscar la primera solución amarilla, ¡no hay problema! Pues sí lo hay, la próxima vez es mejor que lo pienses dos veces. Ésta no es un área del cuerpo hecha para la aplicación de cualquier material químico. Puede que tengas reacción alérgica en tu pene o que tu pareja lo tenga en el recto. Nada de aceite de cocina ni de cualquier otra cosa parecida.
5. Reencontrarse con la naturaleza. Los espacios exteriores están llenos de riesgos, aún con los pantalones puestos. El sol: el pene es raramente expuesto a los rayos del sol, así que será muy fácil excederse la primera vez que te deshagas del traje de baño. Exponerlo a los rayos ultravioleta puede hacer que la piel se torne más gruesa, áspera y escamosa, y así reducir su sensibilidad. Hiedra Venenosa: si has decidido hacer el amor al aire libre revisa que el piso no tenga un follaje con tres hojas, nada puede arruinar peor tu semana que una roncha que no puedas rascar frente a las demás personas.

6. Someterse a la cirugía de alargamiento de pene. Si te hace falta y tienes diez mil dólares puedes hacer crecer tu pene. Advertencia: piénsalo cien veces, pagarás un costo sexual por cada centímetro extra. El procedimiento de alargamiento de pene implica cortar los ligamentos suspensorios que se encuentran en el abdomen. Desafortunadamente, cortarlos significa que tendrás una erección inestable y bamboleándote y con esto una gran posibilidad de presentar lesiones de fractura.

Ya estás advertido. Así como él nos permite un perfecto nirvana de placer, démosle un trato por igual cuando esté dormido o despierto. Así podrás decir yo sé cuidar mi pene con total orgullo.

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