Mundo Indómito de Juan Carlos Herranz: Chile Gay

Esta vez les presento en Mundo indómito el libro "Chile gay" del escritor Juan Pablo de la Hoz. Hoy he vuelto a leer un libro impresionante. Como paseante por la isla del tesoro que aún estaba por descubrir, el célebre autor y periodista chileno Juan Pablo de la Hoz nos regala una sorprendente propuesta literaria. Yo también me he sentido rodeado por cuarenta estrellas lejanas al cielo artificial del ser humano más cobarde. Cuarenta testimonios de vida, amor y dolor que se dan cita en la obra Chile gay para acercar al lector a un mundo en el que los besos se esculpen golpe a golpe. El mensaje de este libro magistral se funde, en cuarenta abrazos, con el silencio que, hasta ahora, nos impedía describir, a quien se ama, la lucha por los derechos y la igualdad frente a la sociedad. Una familia de leyes, a menudo infames, a la que ya se le ha ganado terreno. El deseo de paternidad, la ilusión del matrimonio o el desenfrenado mundo de los amoríos pasajeros quedan enmarcados en una de las publicaciones más realistas y soberbias de los últimos tiempos en torno a la temática gay.

“Desde que tengo memoria me siento atraído por los hombres. Solo mi mamá sabe de mi boca que soy gay. Cuando le conté, hace dos años, no lo podía creer y se puso a llorar, estuvo casi una semana triste. Era homofóbica hasta ese momento, tuvo que cambiar por mi”.

Chile gay. (De la Hoz, Juan Pablo) Perdí la virginidad con el hombre que quise.

Paseando junto al puerto de la sabiduría y el buen gusto, el lector se encuentra, como yo, ante un texto que marcará precedentes a la hora de dialogar sobre un tema que a nadie deja indiferente. Los hombres, nombres, razones y corazones de Chile gay no pretenden dar lástima sino ejemplo. Buscan amar y ser amados. Quieren encontrar pasión por pasión no por compasión. Está en cada uno de nosotros ayudar, con nuestro respeto, a que eso sea posible. Conocer este ramillete de historias es un paso importante en esa dirección y Juan Pablo de la Hoz sabe construir sentimientos como marinero amarrado en la borda de una cama junto a la orilla de esta isla. Cuarenta portentosas narraciones que aún todavía reposan en mi almohada antes de comenzar un nuevo viaje por la tolerancia y la barca del amor verdadero, de la pasión más desgarradora; por qué no, del sexo más entregado. A medida que uno se adentra en este libro va sintiéndose una gota de lluvia en la inmensidad de las montañas y valles que dibujan el relieve de este pedacito de Edén en nuestra imaginación.

“Él no estaba dispuesto a cambiar ciertas conductas que me molestaban. Yo sí tenía ganas de modificar las mías, por el bien de nuestra relación. Él me criticaba por todo y a cada rato, prefería estar con sus amigos más que conmigo”

Chile gay. (De la Hoz, Juan Pablo) Nació como mujer pero es hombre.

No en vano, si yo fuese esa gota de lluvia, pequeña y temprana, quisiera caer en el rostro de las personas que no se atreven a amar en libertad por miedo al qué dirán. Historias reales de cuarenta personas que hablan del amor y sus relaciones de parejas. Chile gay lucha contra las caricaturas de la promiscuidad homosexual. Apoya el despertar sexual del ser humano sin tener en cuenta aquello que no ha nacido del corazón. En su máxima expresión, Juan Pablo de la Hoz nos invita a desechar nuestra propia represión por las normas establecidas en nuestro Chile del alma. Acá, en cada una de las páginas que el autor nos entrega a cada paso a través de esta isla del tesoro, los sentimientos y paradigmas en la sociedad chilena actual se escapan del armario dejando paso a diferentes machos de vidas tranquilas, al menos en apariencia, que son apoyados por sus propias esposas; muchas veces verdaderas protagonistas en este planeta doloroso. Daños colaterales aparte, y teniendo en cuenta que Chile sigue siendo un país tolerante con reticencias hacia la homosexualidad, merece la pena disfrutar de este viaje donde las nuevas generaciones quieren vivir el amor a su manera sin importarles el qué dirán. Haciendo caso omiso a las voces odiosas que, por otro lado, se mueren de ganas por vivir en sus propias carnes uno de estos cuarenta relatos. Una vez concluida la lectura de Chile gay merece la pena acercarse a la playa para lanzar al mar una botella de cristal con su mensaje mágico de amor.

Juan Carlos Herranz
www.juancarlosherranzoficial.com
@juanpadelahoz

Si eres escrit@r novel o estás interesad@ en presentar tu obra LGTB en esta sección escribe a: info@juancarlosherranz.com

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