El Closet Abierto en CHILE con Juan Pablo de La Hoz


Por Antonio Capurro

De que su país todavía se encuentra rompiendo prejuicios y estereotipos, Juan Pablo de La Hoz lo sabe muy bien porque su libro "Chile Gay" tiene precisamente ese propósito, el de no callar y visibilizar esas historias que nadie se atreve a decir o que nadie se imagina porque todavía no se hicieron visibles. Juan Pablo, escritor y periodista chileno es el culpable y se lo agradecemos porque Chile Gay es un libro valiente que no le hará mucha gracia a la homofobia. 

Como periodista y gay estaba decidido, por eso documentó cuarenta testimonios de vida, luchas, deseos, amores, derrotas y triunfos de otros hombres como él. Un trabajo de investigación que le costó mucho tiempo pero con cuyo resultado está satisfecho y feliz. 

Salir de tu ciudad natal Quilpué en busca de un futuro y sin mirar atrás. Juan Pablo no nació en la capital, sino en provincia donde no pasaba nada. 

"Mi infancia se caracterizó por una falta de carencia afectiva y material, entonces como que siempre fue difícil el camino, pero hubo un momento a los veinte años en que ya no aguanté más y me voy a buscar la vida a Santiago porque es el único lugar en el que no puede dedicarse a las "comunicaciones" y cambiar de lugar para que todo resulte. Como que me cansé así que tuve que hacerme cargo de mi vida y luchar por un cambio".

Juan Pablo escondió lo mejor que pudo su orientación sexual, ¿cómo no hacerlo en un pueblo conservador? Todo es un proceso, está latente en cada ser humano y uno se da cuenta a veces muy temprano de que es diferente a los demás, aprendes a vivir con ello y exteriorizarlo de a pocos. No era de un día para otro, sobretodo porque Chile era otra hace veinte años, donde no se hablaba de la homosexualidad y si se hacía era en sentido peyorativo y como si fuera un pecado. 

Ser uno mismo en libertad. 

"Me asumí al cien por ciento a los 23 años, luego se lo hice saber a mi mamá que es la persona más cerca a mi. En Santiago viví a lo máximo, me porté pésimo pero la pasé muy bien, pude conocer y explorar, ya no existían presiones ni miedos o tabúes si quería acostarme con medio mucho lo hacía. No tenía que darle explicaciones a nadie más que a mí mismo. En esa época en Chile vivíamos una sociedad de mierda, machista, retrógrada que era como la inquisición, luego uno se da cuenta que la vida no puede ser así, la vida no es para ocultarse sino le haces daño a nadie de manera premeditada". 

Por esos años en los ochenta pertenecer a un grupo o colectivo LTGB activista era como un estigma, así que su aprendizaje se da yendo a discotecas o bares, fue allí cuando se le abrió el panorama de lo que significaba ser gay en Chile, ser una persona a la cual se le podía discriminar fácilmente. 

Sabe lo que es pasarla duro trabajando en algo que no te gusta, porque se tiene que sobrevivir y pagar las cuentas pagarse la comida el día a día. Fue boletero de teatro, de mozo en restaurante, de modelo para fotografías publicitarias. Porque había que comer y después de cinco años de haber llegado de su pueblo entró a la universidad. 

"Ser gay en Chile ahora es mucho más fácil entre comillas porque hay todavía homofobia y discriminación, en cuanto a los derechos gay ha sido un proceso natural, ahora la gente está más dispuesta a hablar del tema. Rolando Jiménez fue uno de los primeros en dar la cara, lo respeto sobre manera, luego se fueron estableciendo organizaciones y personas. La unión civil no es lo mejor desde mi punto de vista, pero fue un avance. Ya se viene el Matrimonio Igualitario que es la igualdad completa".




Chile Gay. El proceso de entrevistas partió en octubre del 2012, y tras casi tres años, en septiembre del 2015 se publicó con muy buena acogida del público. Siempre tuvo en mente plantear el libro como una investigación periodística, con el testimonio de chilenos de diferentes edades y ver ese contexto político, histórico y social. No fue tan fácil que las personas puedan dar su testimonio, hubo que desarrollar mucho la confianza de que él iba a ser muy profesional con la información de sus vidas que le estaban contando porque abrir el corazón a un desconocido no es nada fácil. 

"Yo siempre he querido ser padre, por adopción o por vientre de alquiler, no lo sé, por eso es que uno de los testimonios que me tocó fue el de un muchacho que se fue a Australia, porque ahí pudo tener la familia que siempre quiso y que aquí no la tendría. Ahora tiene cuarenta años y pudo realizar su gran sueño. 

Democracia en las redes, activismo, derechos. 

"La inmediatez de las redes sociales ha ayudado mucho a que estas historias se conozcan, que no sean un gueto sino que salgan a la luz, y ahora los medios de comunicación hablan del tema. Ya no se caricaturiza al homosexual, una especia de ofensa al otro que no se notaba tanto pero ahora el cuestionamiento social es fuerte. Lamentablemente con el crimen de Daniel Zamudio y la posterior ley anti discriminación se dio más visibilidad. En el activismo pienso que los extremos no ayudan como ser totalmente radical, no hay que normalizar el ser gay sino las cualidades que son propias del ser humano. Yo nunca he sido militante pero si he apoyado las causas". 

En noviembre Juan Pablo parte de gira con el tema LTGB conferencias en las que mediante la conversación se discuta de cómo se vive en esos países y desarrollar una mejor sociedad, piensa que le tomará un año el ciclo de charlas por España, Estados Unidos y Latinoamérica, posteriormente algunas capitales de América del Sur. Por eso está tocando las puertas de algunas empresas que ayuden como sponsors y pueda sacara adelante el proyecto. "La diversidad es un valor y las empresas se están preocupando por incluirlo, vamos por buen camino. Ahí tienes marcas como Doritos, Pepsi y muchísimas otras más".

Si le preguntamos de libros y películas, trata de leer y ver mucho cine. En cuanto a lecturas nos refiere "Mientras Inglaterra duerme", las obras de Simonetti. O películas como "Shelter" sobre los gay surfistas.

Ahora vive su soltería lo mejor que se pueda.

"Uno con el paso del tiempo se va poniendo más mañoso, disfruto harto de mi soledad, pero claro de pronto hay momentos en que uno necesita un partner para ciertas cosas pero yo estoy súper tranquilo en el sentido que me va bien. Pienso que mi vida no está aquí sino en otro lado. A mis 35 años huelo a la gente con malas intenciones, o negativas, ahí duro bien poco, me alejo, al hombre gay chileno en general le falta mucha claridad en cuanto a su vida, sus objetivos, es más disperso, por eso es que estoy como decepcionado, son un poco pacatos. De los hombres que he conocido los brasileños son muy apasionados, he tenido mucha suerte con los extranjeros". 

Juan Pablo no ve su felicidad en Chile, por eso cree que Madrid o Miami son opciones para buscar su felicidad, estar contento con todo lo suyo, tener una familia y hacerlo posible. Ese es su plan de vida. Quiere una pareja, compartir su vida. 

Un mensaje: "Aprendamos a convivir, a respetar al otro, ser mejores personas, de ahí lo demás viene solo y ser claros en nuestras ideas, deseos, pensamientos y emociones". 

Pocos son los que se atreven y Juan Pablo de La Hoz es uno de ellos. 

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