EDICIÓN ESPECIAL EL CLOSET ABIERTO (LIMA): MATEO GAMARRA WIEGOLD


En este Mes del Orgullo te ofrecemos una EDICIÓN ESPECIAL EL CLOSET ABIERTO con una serie de entrevistas continuadas.

Por Antonio Capurro

Mateo Gamarra Wiegold actúa, dirige y escribe dramaturgia. También es gestor cultural de Asociación Cultura Ámbar, destinada a promover proyectos de teatro. Como actor sueña un día con hacer Los Miserables pero sobretodo anhela seguir aprendiendo mucho más dentro de esta carrera en la que se metió totalmente en serio desde el año 2011. A la fecha no ha parado de estar en algún proyecto relacionado con el arte. Aquí nos cuenta sobre el reto de ser un artista en el país, la diversidad e igualdad de derechos y mucho más...

"No me molesta que la gente sepa que soy gay pero no me gustaría que mi orientación sexual me defina o limite mi carrera actoral y mis posibilidades laborales. Yo soy mucho más que de quién me enamoro o con quién me meto a la cama. Sin embargo, vivimos en una sociedad no solo homofóbica y machista sino también profundamente chismosa. En ese sentido, sí entiendo y respeto que algunos actores prefieran mantener ese tema en privado".

En el arte

Hablemos primero de tu carrera, ¿cuándo es que empezó en ti esa pasión por la actuación? 

Desde que era chico. A los 6 años me metieron a las clases de teatro para niños que dictaba la mamá de un amigo de la movilidad que era actriz. Era en las tardes, después del colegio. Me gustaba mucho, luego en primaria empecé a meterme al taller de teatro y cantaba en el coro también. A los 7 u 8 años me metí a los talleres de verano de teatro, circo y música de La Tarumba. A los 10 años actué en mi primera obra profesional con el grupo de teatro y mimo Los Piqueras, formado por Juan (que falleció a principios de este año) y Carmen Piqueras, en Barranco. Hicimos una adaptación al teatro de Un cuento de Navidad de Charles Dickens, yo era el niño huérfano que le pedía comida al Señor Scrooge. Participé en esa obra durante dos años seguidos en temporadas navideñas, tanto en la casa-teatro de Los Piqueras como en el Teatro Ricardo Palma. Cuando entré a Secundaria dejé el tema teatral por considerarme "muy grande para eso". En la universidad entré a Periodismo pensando en dedicarme a escribir columnas de opinión y de repente trabajar en alguna revista o periódico, pero vi que había un electivo de taller de teatro y quise llevarlo, fue cuando lo redescubrí. A partir de ahí tomé la decisión de cambiarme a Artes Escénicas. Ahora ya no solo me dedico a la actuación sino también, a la dirección, dramaturgia y producción. Actualmente dirijo Ámbar Asociación Cultural con la que hemos hecho 7 montajes. 

¿Qué es lo que más disfrutas de ser actor? 

La posibilidad de contar las historias de otros personajes y aprender de ellos. Además, cada personaje es un mundo y un reto. Me gusta el hecho de que construir un personaje sea un reto y aprender en el proceso. Mientras más alejado de mí, mejor. 

A muchos de los actores que entrevisté sus familias trataron de convencerlo de que estudien otra carrera debido a que todavía existen los prejuicios respecto a la falta de estabilidad del medio artístico, ¿fue ese tu caso?


No, en mi casa siempre se ha fomentado mucho el arte. Sin embargo, sí me dijeron que debía ser consciente que solamente actuando no iba a poder vivir. Actualmente combino mi actividad con la docencia universitaria. Enseño tres cursos en la UPC.

Eres joven y estás aprendiendo mucho más del mundo de la actuación, pero en tu corta carrera ¿qué ha sido lo más difícil que has debido enfrentar o lo que para ti significó un desafío?

A nivel actoral, lo más difícil para mí fue interpretar a Tommy en la obra "Transporte de Mujeres" en una muestra final (Teatro Británico, diciembre 2012) y a Mauricio en "La Montaña" (adaptación de Despertar de Primavera, Teatro Británico 2014), porque ambos eran personajes con una carga emocional muy grande y tenían un arco evolutivo intenso durante la obra. Tommy era un chico de 16 años que trabajaba como carcelero en un barco de presas que iba de Londres a Australia (obra ambientada a inicios de 1800) y que se enamora de una de las presas pero este amor no es correspondido. Ese personaje fue un modo duro de explorar cómo un niño/joven pierde la inocencia. Luego, Mauricio, era un chico que sufría de depresión constante por ser mal alumno en la escuela y que estaba -aparentemente- enamorado de su mejor amigo pero tenía mucho miedo de decirlo. Cuando descubre que iba a repetir el curso es incapaz de enfrentar la situación y recurre al suicidio. Ambos personajes pasaban por situaciones bastante extremas que me exigieron trabajar mi imaginación y mi corporalidad bastante para poder ponerme en sus zapatos. A nivel general, especialmente de producción, lo más difícil ha sido poder gestionar los proyectos teatrales que hemos hecho en Ámbar de forma constante. Si bien he formado alianzas y conseguido canjes a lo largo de estos 4 años desde que fundé Ámbar, nunca he conseguido un auspicio monetario, por lo que he tenido que prácticamente hacer malabares para conseguir el dinero para las diferentes obras, y abaratar costos sin disminuir la calidad artística de los espectáculos. 




Cuéntanos más de Ámbar, ¿cómo surge?

Cuando estaba haciendo mis prácticas trabajé con Denisse Dibos en los musicales "West Side Story" y "Chicago", haciendo producción, en esta última apoyando en algunos coros en backstage. Cuando le pregunté a Denisse como empezó ella a hacer musicales me dijo que nadie quería producirlos así que decidió no esperar a que la llamaran, los produjo ella misma. Eso me inspiró a producir y gestionar mis propios proyectos. De ahí surge la Asociación Cultural Ámbar.

Te presentas como actor, director, dramaturgo y productor teatral, pero si bien un actor debe estar para desarrollarse en varios espacios dentro de la evolución de su carrera ¿con cuál te gustaría seguir de aquí en adelante?


No me quiero cerrar en uno solo. Por el momento estoy haciendo una para porque voy a estudiar una Maestría en Gestión Cultural en París. Espero poder tener más herramientas para seguir realizando montajes en Ámbar. A nivel actoral, actuar mínimo en un proyecto teatral, televisivo o cinematográfico al año que no sea producido por Ámbar. A nivel de Ámbar, producir al menos un montaje al año de forma continua, manteniendo siempre un estándar de calidad. 

Has dirigido Dos reinas y media así como Un país llamado Perú, ¿qué recuerdos?

"Dos reinas y media" fue mi proyecto para graduarme de la carrera y la primera obra larga que escribí y dirigí. Además, fue el primer proyecto que realicé con Ámbar. Fue una experiencia muy enriquecedora que me permitió aprender mucho, tanto de Dramaturgia como Dirección y Producción.

¿Sientes que en el Perú hay bastante espacio para que un actor joven pueda desarrollar una carrera sostenible en el tiempo?

No, hay muy pocas producciones: pocos teatros y poca ficción en televisión, y cada vez hay más competencia (más escuelas, más actores buscando un mismo papel...). Además, siento que las producciones, al menos a nivel televisivo, son muy similares una con otra. Siempre se repite la misma historia: el chico rico se enamora de la chica humilde, y las familias y amigos se oponen, o viceversa. Nunca hay nada nuevo, con excepción de unas pocas miniseries. Al hacer siempre lo mismo siempre se van a buscar los mismos perfiles. Falta arriesgar mucho. Y tampoco me parece que haya un "boom" teatral, hubo hace algunos años más publicidad, pero eso es todo. El público no ha aumentado.

¿Algunas películas favoritas, series y libros de ficción?

No tengo una película favorita pero me encantan: Riding in Cars With Boys, Freedom Writers, Mrs. Doubtfire y (obviamente) Devil Wears Prada. En series me gustan mucho las sitcoms como Friends, Two And A Half Men, The Big Bang Theory y The Nanny, y las históricas o de vampiros y fantasía tipo Reign, The Crown (buenaza), The Vampire Diaries, The Originals y Once Upon A Time. Libros de ficción favoritos: Un mundo para Julius, la saga de Harry Potter y la obra Macbeth de William Shakespeare.

¿Cómo va la obra que estás presentando en el Microteatro Por Orgullo con Él, mamá y yo, un drama escrito por ti, cómo fue el proceso? ¿Qué tal trabajar con Celine Aguirre y Jorge Armas Guersi?

La obra va bien, al público le está gustando bastante. Sobre el proceso no puedo hablar mucho porque yo solo la escribí, en una noche, me inspiré (Risas), y de ahí la ha dirigido Jimena Del Sante. Me gusta mucho cómo ha trabajado el texto. Trabajar con Celine y Jorge es lo máximo, son muy talentosos, tienen mucha química actoral y además son un vacilón. Como en Microteatro hay un espacio de 10 minutos entre función y función siempre nos reímos o hacemos chistes en esos momentos. 


También enseñas en la escuela música en la UPC, ¿te gustaría dedicarte a formar actores también?


Sí, enseño. En algún momento me gustaría. Por el momento voy a dejar de dictar cuando acabe este ciclo porque me iré a estudiar una Maestría. Luego, podría ser. 





Un poco más de Mateo

¿Cómo te va en el amor, en tu facebook vimos que te encuentras en una relación, algún día te imaginas casado con tu pareja por la figura del matrimonio igualitario y hacer una familia?

Por ahora todavía no porque no llevamos tanto tiempo aún (Risas). Calma. Pero en un futuro sí, sería lindo, y me encantaría que eso pudiera darse en el Perú y no tener que hacerlo en el extranjero. 

¿Qué haces en tus ratos libres cuando no estás trabajando en el arte?
Veo series en Netflix, corro por el malecón en las mañanas, canto en mi casa y cuando es verano nado en mar abierto o practico Paddle. 

¿Tus próximos proyectos?

Por ahora lo que me interesa es aprovechar el Master que voy a hacer en el extranjero, aprender, viajar y ver qué hay en Europa que nos lleva siglos de ventaja en lo que es actividades culturales. 


Diversidad e Igualdad

Estamos en el mes del orgullo y la comunidad LTGB, aliados y personas que se aceptar la diversidad sexual marcharán el 1 de julio por las calles de Lima celebrando un orgullo más pero también con el lema por la igualdad de derechos, ¿es tu primera marcha o habías desfilado antes? ¿cómo vives esta fecha? 

La verdad es que el Día del Orgullo no es una fecha especial para mí, ni siquiera estoy seguro qué día exactamente es. No porque no esté orgullo de quien soy sino porque no me parece que tenga que esperar a una fecha especial para ello. Claro, es lindo ver todo lleno de arcoiris y de hecho la gente es mucho más abierta con el tema que hace 10 ó 15 años, pero no es que yo marque esa fecha en el calendario. Sí me gustaría ir a la marcha porque me parece divertido y porque, de alguna manera, siento que aporto mi granito de arena a hacer un país y un mundo más tolerante e inclusivo. He ido a otras dos marchas: una de No a Keiko el año pasado y otra por la Unión Civil en el 2015.

¿Llenaste la primera encuesta LTGBI virtual del INEI, un buen avance no?


Sí, la llené. Sí, me parece genial que se haya hecho eso, solo espero que de esa encuesta se den acciones y no quede ahí nada más. 

¿Cómo fue tu proceso de visibilidad frente a tu familia y amigos?


Como el de casi todos, difícil. La primera persona a la que se lo dije fue a mi mamá. Era de noche, me senté en su cama y le dije. Ella me hizo varias preguntas, yo lloré, ella lloró, nos abrazamos. Hubo momentos de tensión pero ahora están superados. Luego se lo dije a mis mejores amigos del colegio y poco a poco fui contándoselo a más personas cuando estuve en la universidad. Es una sensación como sacarse un peso enorme de encima o algo que tenías atorado en el pecho. De pronto, después de un tiempo de haberlo hecho descubres que el mundo no se acabó y que la gente que te quiere realmente, lo sigue haciendo. ¿Fue difícil? Sí, pero creo que eso también me hizo más fuerte. No hubo depresión más allá de los miedos y momentos de tristeza usuales.




¿Qué sensaciones te produce ver tanta homofobia en espacios como el Congreso peruano o campañas como Con mis hijos no te metas?

Varias. Rabia e impotencia cuando veo que los supuestos representantes de todos los peruanos velan más por sus intereses, y los intereses de aquellos que les financias las campañas, que los de todos los peruanos. Perjudican a las minorías pregonando que es para proteger a los niños pero blindan a los pedófilos del Sodalicio. Eso se llama hipocresía y doble Moral. De igual manera cuando veo cómo los pastores, que se supone deben esparcir el mensaje de amor que Jesús pregonaba, utilizan su cualidad de "hombre de iglesia" para esparcir el odio. Comentarios como los del congresista Carlos Tubino o los del Pastor Rosas me hacen recordar a la época del nazismo; Hitler también decía que había que combatir y erradicar a minoría y ya sabemos como acabó todo. Luego, cuando veo a las personas de Con mis hijos no te metas, siento desde también rabia y pena al ver como son tan fácilmente manipulados, porque intentan definir qué cosa es Ideología de Género y no pueden... odian algo que no saben ni qué es. Y finalmente, risa, cuando veo lo mal que escriben. ¿"Idiología?" 

Definitivamente no estamos en la época de Rock Hudson cuando los actores o la gente del espectáculo permanecía en el closet, los tiempos han cambiado. Es cierto que el ambiente artístico es bastante más libre sin problemas de aceptar las diferencias, pero no así todo el público por esa razón muchas actores prefieren el anonimato para no perder el acceso a papeles o un estereotipo que la gente se ha formado de ellos ¿te molestaría que te llamen el actor gay como por ejemplo lo hacen en los Estados Unidos para visibilizar el tema? 

No me molesta que la gente sepa que soy gay pero no me gustaría que mi orientación sexual me defina o limite mi carrera actoral y mis posibilidades laborales. Yo soy mucho más que de quién me enamoro o con quién me meto a la cama. Sin embargo, vivimos en una sociedad no solo homofóbica y machista sino también profundamente chismosa. En ese sentido, sí entiendo y respeto que algunos actores prefieran mantener ese tema en privado. 

¿Sabes quiénes son los actores peruanos que ha hecho pública su orientación sexual?

Sí, Bruno Acenzo el año pasado y me pareció un acto muy valiente de su parte.

¿Cómo ves el hecho de que llamen a actores heterosexuales para interpretar papeles gay y no sean actores gay quienes los interpreten?

No me parece mal. Si eres un buen actor puedes interpretar a cualquier personaje sin importar la orientación sexual que tengas. Es lo mismo que decía antes, mientras más alejado de uno sea el personaje, mejor. Ahí está el reto actoral. Una cosa es la vida privada de la persona y otra su trabajo como actor. 

¿Tienes algún personaje gay vivo o de la historia que admires?

A nivel nacional, admiro a Bruno Acenzo por la trayectoria profesional que tiene -es actor, director, guionista, animador y locutor radial- y por haber tenido los cojones para, siendo figura pública bastante conocida, hacer pública su orientación con el objetivo de inspirar a la gente a no tener miedo de salir del closet. Cruzando las fronteras, admiro mucho el trabajo de Jim Parsons que interpreta a Sheldon en "The Big Bang Theory". Es un personaje demasiado divertido. También a Fredy Mercury, que en paz descanse, por su extraordinaria voz. 




¿Te gustaría ser más activista o simplemente no te ves en ese rol?

No me veo como activista en el sentido convencional del término, pero creo que toda actividad que hagamos desde nuestra área de especialidad y que busque generar un cambio positivo en la sociedad ya es un tipo de activismo.

¿Piensas que el tema LTGB ha salido totalmente del closet en el arte?

Depende qué arte pero todo artista tiene una sensibilidad diferente al de la mayoría -por algo elige dedicarse al arte- y esa sensibilidad en general viene acompañado de un cierto nivel de empatía, es decir la capacidad de ponerse en los zapatos del otro. Eso, a mi parecer, permite que haya más empatía y menos prejuicios, lo que facilita la salida del closet. 

¿Cuáles son esos prejuicios o estereotipos que todavía existen en la sociedad respecto a la comunidad gay que te molestan?


Que ser gay es lo mismo que ser un enfermo, degenerado, pervertido, pedófilo y promiscuo. Que por ser gay automáticamente uno se va a contagiar de algo. Que ser gay es lo mismo que ser amanerado o disforzado; efectivamente hay una buena cantidad de hombres gays que son amanerados pero eso ni está mal ni implica que todos los gays son amanerados, y lo mismo aplica para las mujeres lesbianas cuando las llaman "machonas". Básicamente, lo que me molesta son los estereotipos en general: "Los gays son cabros", "Los negros son brutos", "Las mujeres a la cocina", "Los musulmanes son terroristas", etc. De esos prejuicios solo estamos a un paso de un Donald Trump o un Adolfo Hitler. 

¿Has tenido oportunidad de estar en otras ciudades del mundo ver otras realidades, cuál es donde más aceptación a la diversidad has sentido?

En Latinoamérica, Buenos Aires, Argentina; en Estados Unidos, Nueva York (particularmente Manhattan); en Europa básicamente en cualquier ciudad relativamente grande Europa Occidental: Madrid, París, Viena. 

¿Sientes que en Lima gay espacios libres de discriminación o alguna vez te has sentido atacado o discriminado?

Espacios libres de discriminación hay: para empezar mi casa y las casas de la gente que me rodea. De igual manera mi trabajo. El espacio público, es decir, la calle es otra historia. Ahí sí hay discriminación solo que el nivel y grado varía según el barrio o distrito en el que te encuentres: aunque pueda sonar clasista, mientras que en Miraflores -que es a mi parecer el distrito más liberal en ese caso seguido San Isidro y Barranco- a lo mucho te pueden mirar raro o hacerte algún comentario desatinado por darle un beso a tu pareja, en otros distritos de niveles socioeconómicos más bajos podrían incluso matarte. 

¿Qué les exigirías a las autoridades ahora mismo con respecto a los derechos?


Ahora mismo: que aprueben la Ley contra Crímenes de odio y la Ley de Unión Civil. Más adelante: campañas de sensibilización para disminuir y erradicar el acoso callejero y la discriminación y sobre todo el bullying a nivel escolar, que aprueben el Matrimonio Igualitario y la Adopción de Niños por parejas del mismo sexo. En general, que entiendan que legislar no es hacer lo que le gusta a la mayoría, es pensar también en las minorías.

Y una pregunta de cajón. ¿Cuál es el hombre vivo más sexy de tu país y del mundo? 

Yo (Risas). No, mentira. Del Perú el chef Franco Noriega y del mundo creo que Chris Evans, también conocido como la Antorcha Humana o el Capitán América. 

Twitter:
https://twitter.com/MateoGW

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