EL CLOSET ABIERTO EN LIMA: ENRIQUE ESLAVA


Por Antonio Capurro

La visibilidad es importante por eso El Closet Abierto de La Revista Diversa es la sección perfecta para que hombres gay como Enrique Eslava pueda contarnos lo que han vivido sobre el tema LTGBQ en el Perú. Aquí una entrevista con este chico limeño, apasionado de la música y del Twitter.

¿Qué significa ser visible para ti?

Ser visible es que la sociedad vea que existes y que estás ahí. Es que sepan que no eres una historia de ficción o una noticia lejana. Que no te conozcan en base a los estereotipos o prejuicios, que no sepan de ti por lo que dicen sino por quién eres. Los LGBT estamos aquí al lado y somos tan humanos como todos.

¿Cuáles son esos prejuicios que todavía existen respecto al tema?

Hay un montón. Prejuicios, estereotipos, demonizaciones de la realidad. Te pongo un ejemplo un poco crudo: ¿qué hace una transexual mujer que quiere buscar trabajo, estudiar, capacitarse? No es tomada en serio a menos que quiera dedicarse a “estilista” o prostituta. Que te vean solo capaz de desarrollarte en dos oficios en particular por tu apariencia es, por lo menos, cruel. Me llena de orgullo y esperanza cuando las veo salir adelante y desempeñarse, sin dejar de lado su expresión de género, en oficios que cualquier ciudadano cis no tendría problema en realizar.

¿Y cómo asumes tu orientación sexual?

Fue un proceso fácil y difícil al mismo tiempo. Al comienzo, cuando noté que me atraían los chicos, fue muy sencillo aceptar lo que estaba sintiendo. Yo vengo de un colegio católico al que le agradezco mucho mi formación, pero la censura de la homosexualidad por motivos religiosos. Te hace sentir mal. Por mi parte, busqué información y poco a poco fui superando la tara que te da el catolicismo. Los sentimientos sinceros por otra persona, no son ninguna anormalidad. Me tomó como un año terminar de procesar esto y asumirme completamente. Ese fue el primer bache. El segundo, era salir del clóset y someterte al apabullamiento social, pero me fue bastante bien al menos con mis amigos. 
Con mis papás el tema fue más delicado. Se lo dije primero a mi mamá y luego lo supo mi papá. La reacción no fue nada buena, pero he oído historias mucho peores. No me cabe duda que ellos me quieren un montón, así no haya sido una situación agradable la que pasamos. Yo se los dije porque, pese a que a veces no soy muy afectuoso, soy una persona bastante familiar, los quiero mucho también. Y quería compartirlo con ellos. Los mismos temas religiosos son los que causaron esta reacción y, bueno, no es fácil dejar a un lado tus convicciones o creencias, es un proceso que tanto yo como ellos hemos tenido que afrontar. Pero la información está ahí, al alcance, y ha habido bastante progreso. Por ahora las cosas van bien. 



¿Y en el tema religioso?
Yo tengo una relación de amor-odio con la religión porque valoro muchas cosas (de ella), pero no otras, como el sistemático y reincidente desdén por la ciencia, por ejemplo. Ahora no me reconozco como católico. Tengo ciertos lineamientos que para mí son éticos y morales, otros que no, otros que he descartado.

¿Nunca tuviste depresión o ansiedad por el hecho de ser gay?

Al momento en que salí del clóset, estudiaba ingeniería. Ahí tuve la suerte de tener buenos amigos que no se hicieron bolas por eso y me apoyaron un montón. Tuve un gran soporte. He tenido depresión, pero las causas nunca tuvieron que ver directamente con el hecho de ser gay, en mi caso. Sé que hay muchas otras personas que sí han pasado por eso. A mí me parece difícil la situación de poder o no poder presentar a un chico en casa. O ir a su casa y que por algún comportamiento que noten “extraño” se arme un lío. Y me ha sucedido, como también me ha pasado que la relación con la familia era excelente y la sobrinita me decía “tío Enrique” (Risas). En todo caso, la presión social y el señalamiento pueden ser causas de depresión y ansiedad.

Entonces dejaste la ingeniería y te metiste a estudiar música, lo tuyo.

Estuve cambiándome entre Ingeniería Electrónica y Mecatrónica por años. Un desastre, la verdad. Las matemáticas se me daban bien, pero los trabajos no eran lo que esperaba, entre otras cosas. El descontento lo veías en esas idas y venidas de carrera. Entonces me cambié a música, pese a que ya estaba súper avanzado. Mi papá fue más paciente de lo que debió ser, creo; pero siempre me apoyó y estoy más que agradecido con él. Me mandaron a hacer test vocacional y todo. Obviamente, el test de aptitudes no mide aptitudes musicales; nunca me han gustado esos test porque solo te evalúan algunos aspectos. A mí me sale más que balanceado, pero hay más inteligencias y otras habilidades tan valiosas como las tradicionales. La música y el arte en general deberían trabajarse desde el colegio, el nivel de educación musical en el país es bastante bajo.

Y me comentas que te dio depresión...

Pasé por alguna relación bastante difícil, otros aspectos de mi vida se complicaron y caí en depresión. Fue bastante duro, es una enfermedad que no se supera fácilmente echándole ganas, porque justo eso es lo que te falta. Paso a paso fui saliendo, con ayuda profesional y de varias otras personas.

Hablando de canciones, ¿cuál en donde se mencionan dos parejas del mismo sexo recuerdas?

De hecho hay canciones gay muy famosas y emblemáticas que no fueron escritas originalmente para la comunidad LTGB pero fueron adaptadas o simplemente reinterpretadas y tomadas por el colectivo. Sin embargo, hay otro montón donde tácitamente o explícitamente se habla de relaciones gay. Canciones de Tegan and Sara, Goldfrapp, Frank Ocean, Jessie J… Hay para todos los gustos: de corte romántico, en algunos casos bastante tiernas, otras son de denuncia como la de Macklemore. Quizá nos falta hablar un poco más de eso en la composición nacional.

¿Qué géneros musicales te gustan?

Me encanta la música con raíces afro, tengo una fijación con la música afroamericana y afroperuana y ya desde hace varios meses vengo explorando algunos estilos en particular de afrocaribe como el ragga y dancehall. Aquí englobas todo lo que es jazz, soul, funk, hip-hop, landós, festejos, panalivios, etc. Fuera de esto, soy tecladista y siempre he tenido tendencia al uso de sintetizadores, así que ahí hay otra línea estética que me llama la atención y no dejo de explorar.



¿Te has sentido discriminado en el trabajo?

No ha habido lugar. En mi trabajo actual nadie sabe que soy gay, creo. Quizás sí, no lo sé, no me lo han preguntado nunca. Nunca ha venido al caso que tenga que hablar de mi sexualidad ahí, pero si me lo preguntan, lo digo sin problemas.

¿Y en los espacios públicos?

Sí, he estado expuesto a gritos homofóbicos porque no tengo problema en darle un pico o algo a mi pareja si es que estoy en la calle. Me han gritado cosas como “cabro” o hecho ruidos. La homofobia es una terrible herramienta para mover masas y saciar intereses políticos o económicos. Esa gente que grita sus odios se siente mucho más grande.

¿En que lado de la política estás?

Al centro, es bueno compartir y rescatar las luchas y puntos válidos de ambos lados. Visiones contrarias siempre van a existir. En general, veo poca cohesión en la comunidad LGTBIQ y es que a veces hay líderes gay con agendas hechas que ponen primero los egos y las broncas. Me siento bastante representado por líderes como Alberto de Belaunde o Gabriela Zavaleta, mira que ambos en cuanto al modelo económico son bastante opuestos. Además, considero que la asistencia a las marchas ayuda, la visibilidad es importante.

¿Te gustaría casarte y tener hijos?

Si las cosas se dan, claro que lo haría, la puerta está abierta a esa posibilidad. No descarto tener hijos y una familia. A ver cuándo se le apetece al congreso dejarme formar una familia. Pero al margen de que me case o no, me gustaría que los niños o niñas de nuevas generaciones crezcan en una sociedad más abierta, justa y respetuosa.

¿Cómo te gustan los chicos, qué debe tener un hombre para que te sientas atraído?

Valoro la clase de persona que es. Físicamente no soy fan de rostros muy angulosos y preferiría a alguien más bajo que yo (risas), pero no me hago problemas. Lo principal es la conversación, porque si de entrada te aburres con la persona, por más simpático que sea… entonces de hecho sabes que no pasa nada.

¿Lo más atrevido que has hecho?

Tengo alguna foto con poca ropa, pero nada más. Soy bastante reservado en ese aspecto y mantengo las cosas en pareja.

¿Cuál es el cantante afro más sexy del Perú o del mundo?

Me cuesta verlos así. En realidad, podríamos hablar de que son simpáticos. Por ejemplo, Lenny Kravitz me parece simpático, pero no sabría si el más sexy. Cuando conectas con alguien, en este caso con la música de un artista, los comienzas a ver mejor.

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