Tinta Púrpura: De Aprendiz a Experto


Por Sergio Arévalo (desde México)

Dicen los maestros de antaño que uno se vuelve experto en un tema cuando es capaz de explicarlo a niños y adultos, con la práctica se adquiere el dominio para encontrar la forma en hacer que lo más complejo pueda asimilarse y ser comprendido.

Hace un buen tiempo desperté en la cama con un hombre semidesnudo a mi lado, lamentablemente para mi gusto no había pasado nada íntimo. Había sido tan solo una noche tranquila, solamente una larga plática de sueños y anhelos con una rica pizza de por medio. Éramos dos estudiantes foráneos que buscaban llegar al final del mes con el único objetivo de que sus padres les vuelvan a depositar para sus gastos universitarios. Esa mañana la fuerte atracción que terminó con un beso pero hasta ahí nomás porque ninguno quería arruinar el momento.

Fue ese el día en que decidí salir del closet, y no es que estuviera adentro escondido como Gollum en la caverna, sino que hasta ese momento yo pensaba que 
era una etapa pasajera, que me enamoraba de la “esencia” no de la “botella, que me gustaban ciertos hombres pero con el tiempo formaría una tradicional familia heterosexual o que simplemente era algo que podría controlar y que debería cumplir con lo que mi familia señalaba como “normal”, pero ¿acaso no era yo un chico normal?

En ese momento la pregunta del millón de pesos era ¿cómo se lo diría a mis padres? ¿se lo imaginarían? ¿provocaría tal desilusión que me dejarían en la calle? Esta y muchas preguntas vinieron a mi cabeza, pero la verdad no fueron suficientes para arruinar el momento, en mi cama estaba un hombre que me atraía muchísimo, me sentía feliz no por el sino por mi decisión y estaba dispuesto a luchar por lo que sentía.



Recordé la frase de los maestros y me empecé a realizar otra serie de preguntas ¿por qué soy gay? ¿estoy reprimiendo algo? ¿me violaron de chiquito y por esa represión ahora era un desviado más? Eran preguntas que consideraba disparatadas, pero que sabía que viniendo de una familia tradicional de la vela perpetua, católica y que consideraba a los homosexuales como personas que de estilistas no pasan, eran por lo menos válidas.

Así es que como buen ñoño/intento de intelectual me di a la tarea de buscar material que pudiera respaldarme, argumentos que en su momento le daría a mis padres y aquí lo comparto para aquellos que se encuentren en esa situación o que simplemente también buscan orientar al amigo/amiga hetero que con la mano en el corazón nos dice “te quiero, pero explícame”.

A) Mamá, papá, soy gay. De Rinna Riesenfeld.
Este libro a voz de muchos lectores se ha convertido en una guía imprescindible especialmente para los familiares de personas homosexuales, en muchos casos cuando le das la noticia a tus padres te dejan de hablar y te corren, pero para aquellos que solamente te dejan de hablar en lo que “digieren” la noticia, tener este libro a la mano (se recomienda que primero se lea antes de entregarlo) para que de otra fuente se vayan resolviendo algunas de las tantas dudas que salen en el momento.

B) Plegarias por Bobby.


Para aquellos que tienen padres muy acercados a la iglesia, esta es una buena opción de película, donde da el claro ejemplo que no por tener preferencias diferentes dejas a un lado tu parte espiritual ni mucho menos olvidas tus valores familiares.




C) Explicación sobre la homosexualidad

Si tienes a la mano YouTube puedes buscar este video, en menos de cinco minutos te dan una breve explicación del tema aunque de allí surjan otras dudas, es una forma dinámica y amigable de empezar.

D) La experiencia homosexual. De Marina Castañeda

Otro libro que a su favor utiliza estudios diversos que se han realizado en diferentes partes del mundo y donde de manera amigable responde ciertas preguntas que tu y tus padres se van a hacer. Desde el ¿desde cuando existen? Hasta ¿por qué somos tan promiscuos? (si no estas de acuerdo con lo último elimina tu cuenta de Grindr primero)

Estos son algunos de los materiales que vi y analicé, y me ayudaron mucho en mi autoaprendizaje; sin embargo nada de esto sirvió en el acto porque papá me cachó con mi novio en pleno besuqueo y mamá en un año nuevo me dejó claro que me amaba pero que el tema “gay” no se tocaba en la casa.

¿Para qué sirven entonces? En mi caso particular, me despejó muchas dudas y generó otras que con el tiempo se han ido aclarando, recordemos que ser homosexual no es algo como ser un mago de Hogwarts y que un día nos llega un pavo real con una carta y las instrucciones de nuestra vida. Leer y aprender sobre el tema me ha ayudado para resolver dudas de amigos, seres cercanos y hasta para aceptar mi YO para conocerme. Sé de que casos que utilizaron los puntos anteriores y les sirvieron, también de otros en los que sus familiares se negaron tocar, investigar o saber algo mínimo del tema. Cada caso es diferente y no se puede generalizar.

¿Por qué investigar sobre el tema? Imagínate que crees saberlo todo y de la nada te salen con un tema que no sabes absolutamente nada o que peor aún crees saberlo gracias a los medios de comunicación (que a veces continúan tergiversando lo que es la homosexualidad). Tus seres queridos tendrán preguntan ¿les quieres contestar? También puedes imitar a los políticos diciendo es así por que sí” creando más dudas e incomprensión. 



Cuando se sale de closet o del mueble de tu preferencia y queremos gritarlo al mundo debemos ser conscientes de algo, así como tuvimos nuestra lucha interna, nuestro circulo cercano la tendrá y solo queda mostrar tolerancia y respeto, que al final de cuenta son los valores los que nos harán libres.

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