El Closet Abierto DELUXE, Genaro Lozano (México): "El temor que tienen muchos políticos en México es que si apoyan los derechos LGBT el electorado no va a votar por ellos"



Por Antonio Capurro

"A veces me llevo mejor con la especie canina que con la humana. Casi vegetariano. No vivo sin música. Lector y ciudadano de tiempo completo. Fotógrafo y ciclista urbano de ocasión", es como se describe asimismo en su biografía. En El Closet Abierto tuvimos una muy agradable entrevista con Genaro Lozano, politólogo, internacionalista, profesor y columnista del diario ReformaConozcamos más de este "chilango de nacimiento, neoyorquino y romano de corazón" a quien la prestigiosa revista Forbes nombró como uno de los 10 líderes de opinión más influyentes de México en 2013 y 2015, respectivamente. Además el año pasado el portal BuzzFeed versión latina lo colocó en su lista de los 23 Personajes LGBT mexicanos que la están rompiendo. Además Genaro conduce los programas Foro Global y Sin Filtro en Foro TV. 

¿Te sientes un referente de la comunidad LTGBQ mexicana?, ¿cómo tomaste este reconocimiento? A propósito de iconos gay, ¿quién te ha inspirado de alguna forma en tu vida? 

Hay muchas personas que me inspiran todos los días, algunas de ellas no son públicas, otras sí. Me inspira el trabajo de activistas de derechos humanos que conozco y con quienes he trabajado. Me inspiran las feministas de GIRE, una organización mexicana con la que colaboro. Me inspiran escritores como Oscar Wilde, Carlos Monsiváis o el polémico Jaime Bayly. Me inspiran artistas como Madonna. Me inspiran mis alumnos en la universidad. No me siento un referente. Solo hago lo que creo que tengo que hacer y le echo muchas ganas al hacerlo todo. Muchas de las cosas que hago tienen que ver con los temas de derechos humanos y lo LGBT y solo vivo mi vida sin hipocresías. Como dice Justin Trudeau, ¡es el 2017!

¿Sientes que los jóvenes LTGBQ mexicanos tienen más roles o ejemplos a seguir que hace veinte años atrás?

Por supuesto. Hay una explosion de las identidades LGBT. En todos los ámbitos laborales hay profesores, artistas, líderes de opinión, activistas, comediantes, actrices que hoy viven su identidad y su sexualidad libremente. Creo que los medios no tradicionales, como las redes sociales o plataformas como YouTube han ayudado a eso y qué bueno, aunque también hay mucha basura en esos medios.

México ha dado grandes avances en materia de legalidad para la población LTGBQ sin embargo todavía no se reconoce la figura del matrimonio igualitario en todo el país ¿cómo ves el panorama, será con este gobierno o con el próximo?
En México ya te puedes casar con la persona que quieras desde hace algunos años. La Ciudad de México es referente en América Latina por los derechos a las poblaciones LGBT que feministas y activistas LGBT han empujado a través de los partidos de izquierda en la Ciudad. Gracias a la ley de matrimonio igualitario del 2009, que en la Ciudad de México la impulsó un legislador heterosexual llamado David Razú, el tema llegó a la Suprema Corte de Justicia y por ello a pesar de que hay más de 20 estados que no han legislado aún para reconocer el matrimonio, lo cierto es que una pareja puede casarse en donde quiera y si les niegan el acta de matrimonio demandan al estado que se los niega y a través de un juicio la autoridad está obligada a darles el acta y casarlos.

Dado que México es una federación con 31 estados y una ciudad capital el avance del matrimonio ha sido lento. El actual presidente intentó pasar una ley nacional para reconocer el matrimonio igualitario en todo el país, pero su partido, el PRI, mató la iniciativa. El año que viene hay elecciones presidenciales en México y creo que el tema se va a estancar, por ello, la lucha sigue, para ese tema y para muchos más.

Se dan avances y también retrocesos, recientemente ocurrió el caso del Bus de la Libertad de ConFamilia, ¿cuáles son todavía los grandes obstáculos que impiden la consolidación de los derechos LTGBQ en tu país?

La falta de voluntad política. El temor que tienen muchos políticos en México de que si apoyan los derechos LGBT el electorado no va a votar por ellos o empresarios cercanos a la iglesia católica no les den dinero para sus campañas o que la misma iglesia movilice a votantes conservadores en su contra. Tampoco ayuda el hecho de que estos grupos anti derechos humanos estén constamente financiando iniciativas de ley que van en contra de los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y en contra de los avances en los derechos LGBT.




¿Cuáles son las características de la laicidad en México, la religión todavía es una traba mayor que impide el desarrollo y la promoción de la diversidad en la sociedad civil? ¿La Iglesia Católica sigue teniendo mucho poder en México?

Siempre he pensado que México vive una religiosidad muy acomodaticia. Los fieles veneran a la virgen de Guadalupe, el país entero la celebra como un símbolo de identidad nacional, pero al mismo tiempo, la iglesia católica se ha encargado de dinamitar el apoyo que tenía hace décadas. Los escándalos de pederastia desde México hasta Chile han sacudido a la iglesia católica. La falta de carisma del Papa Ratzinger y su mensaje de rechazo a homosexuales y lesbianas tampoco ayudó a la iglesia. México tiene una larga tradición laica. De hecho, aquí se libró una guerra por la laicidad. Desde el siglo 19 tenemos separación entre iglesia y Estado, pero la iglesia católica sigue tratando de recuperar influencia perdida. Hay grupos como los “Millonarios” de Cristo que controlan todavía las mentes de miles de jóvenes en sus escuelas primarias, secundarias y preparatorias e incluso en sus sistemas de universidades en donde no solo dan una educación deficiente, sino además generan los peores valores educativos entre sus alumnos. Hay otros grupos católicos, como los jesuitas, que son progresistas y cuyo mensaje de inclusión, tolerancia y respeto a la diversidad debería ser más escuchado por fieles de toda América Latina.

Quizá sea un poco temprano para hacer una radiografía LGTBQ de los candidatos a las elecciones del 2018 pero ¿cuál o cuáles dirías tú que se presentan como los más progresistas o liberales frente al tema?

Hasta ahora absolutamente nadie. El partido Morena es hoy el puntero para el 2018 y tiene una secretaría de diversidad sexual que defiende y abandera los derechos LGBT, pero su candidato, Andrés Manuel López Obrador ha tenido siempre una mala relación con los derechos LGBT. Va por la tercera candidatura y parece que aún no aprende.

¿Cómo has vivido la más reciente marcha del orgullo, desde cuándo desfilas?

La primera vez que fui a una marcha del orgullo fue en el 2006, hace ya 11 años. Desde entonces intento ir siempre, pero luego se cruza la fecha con mis vacaciones y ya no puedo ir. Este año fui con un grupo de amigas y fue una verdadera fiesta. Una de las marchas con el mayor número de participantes que me ha tocado. Tomé muchas fotos.

Desde agosto de 2016 conduces Foro Global y desde 2012 moderas Sin Filtro, que se transmite cada domingo en FOROtv, ¿fue fácil adaptarte a la propuesta de ser conductor y analista internacional en la televisión?

Empecé a ir a programas de televisión en el 2001, cuando se dieron los atentados terroristas del 11 de septiembre. En ese momento me acababa de graduar de la carrera y trabajaba como editor de noticias internacionales en el periódico Reforma, el periódico líder en México y donde escribo semanalmente desde el 2011. La primera vez que me invitaron a un noticiero como analista fue a un canal público, TVUnam, y la conductora tenía miedo de meterme al aire porque ella había invitado también a una senadora y me vio demasiado joven. Al final participé en ese programa y desde entonces frecuentemente asistía a noticieros como analista. Conducir un programa diario, como Foro Global, ha sido un reto que disfruto todos los días y ya desde una posición mucho más madura. Cuando arrancamos Sin Filtro, en el 2012, fue un verdero escándalo y mucha adrenalina. Hoy el programa sigue y sigue siendo exitoso y disfruto mucho la interacción con una nueva generación de jóvenes políticos y analistas que en una de esas podrían llegar a cargos públicos pronto.

¿Es México un país cada vez con menos discriminación, cómo está posicionado en el tema?

Sí, es un país que ha construido instituciones nacionales, como el Consejo Nacional para prevenir la Discriminación (CONAPRED) y locales como el Consejo para Prevenir y Erradicar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), desde hace muchos años. Instituciones que buscan crear una cultura de no discriminación y que en muchos casos han triunfado. La Ciudad de México hoy defiende estos temas por convicción, pero no ha sido fácil y todavía persisten conductas discriminatorias y lenguaje discriminador en redes sociales y en la vida de millones de mexicanos en todo el país, pero se ha avanzado mucho.




Vamos por el inicio, ¿cómo fue tu salida del closet, asumir tu orientación sexual de forma visible ante la familia y los amigos, en los espacios públicos?

No salí; me “salieron”. Nunca estuve en el clóset en la Universidad. Siempre pensé que era bisexual, pero luego desapareció esa etapa. No me enamoraba de las mujeres, solo me atraían (atraen) sexualmente. Con mis amigos y en el trabajo nunca estuve en el clóset, pero con mi familia sí y fue porque mi mama era medio conservadora antes y mi papá era un General del Ejército mexicano. Con el tiempo ambos se relajaron y hoy hablan más con mi pareja que conmigo. Afortunadamente tuve un hogar amoroso e incluyente.

Pero la salida con mis padres fue culpa de un “beeper”, esos aparatos a los que llegaban mensajes. Un día lo dejé en casa de mis padres, me fui al trabajo y me llegó un mensaje de un novio al que yo había cortado. El mensaje literal decía: Genaro, no me dejes, te amo más que nunca.- Gerardo”. Mi madre vio el mensaje y hubo mucha turbulencia unos cuantos meses después. 17 años después de esto, Gerardo sigue siendo mi amigo, mi familia extendida, y mis padres son lo más respetuosos.

¿Qué ha sido lo más difícil de enfrentar en tu lucha como activista social, las amenazas que has recibido?

Las amenazas de muerte que empecé a recibir como mensajes de texto en mi celular en el 2009 cuando se discutía la ley de matrimonio igualitario en la Ciudad de México. Los miles de mensajes en redes sociales por parte de bots de candidatos a gubernaturas o presidenciales. La invasión a la privacidad de mi casa cuando se metieron solo a dejar un mensaje este año, pero al final ver que mi trabajo hace una diferencia, ver la sonrisa de una mujer que fuimos a sacar de la cárcel con GIRE a un estado donde criminalizan a las mujeres por decidir sobre su cuerpo, los mensajes de gente que leyó una columna mía o la cara de jóvenes que se me acercan a decirme que les gusta mi trabajo han sido siempre la mejor retribución y la fuerza que tomo para seguir adelante.

¿Te molesta o incomoda cuando te llaman o reconocen como el analista gay? Como dijiste en una entrevista con Crizis: lo gay tan solo una parte de tu vida, nada más.

No me molesta nada, pero creo que también me reconocen por muchos otros temas. En efecto, mi orientación sexual es una parte de mi vida, pero no es todo. Si lo fuera, qué flojera. Los humanos somos mucho más complejos que eso y mis intereses en la política, en las ideas y en la humanidad van mucho más allá de mi orientación sexual.

¿Cuáles son esos temas dentro del panorama de la política internacional que te apasionan?
La política estadounidense me apasiona. La estudié en la Maestría que hice en NY y desde entonces la sigo con mucho interés. Lo mismo los movimientos sociales, que estudié luego en el Doctorado, también en NY. Las luchas por los derechos humanos y las batallas electorales me apasionan.

Como politólogo e internacionalista, ¿cuál es tu análisis de los avances en materia de derechos e inclusión LTGBQ en la región de América Latina?
Los veo con mucho optimismo. Lo que se ha avanzado en los países más grandes de la región: México, Argentina y Brasil, principalmente, pero sé que en Colombia, Chile y en Perú hay movimientos fuertes que empujan la agenda. Me preocupa mucho la parálisis y en muchos casos la regresión conservadora que hay en América Central, en países como El Salvador, donde hay un repunte de los transfeminicidios.

¿Qué es lo que más te gusta de la docencia, cuáles han sido la mayor satisfacción en este campo?
Aprender en las clases de mis alumnos y encontrármelos años después cuando están por irse al posgrado y me piden una carta de recomendación. Nada me pone tan de buenas que a mis alumnos les vaya bien, eso y la felicidad con la que me reciben mis perros cuando regreso a casa del trabajo. 



¿Tienes entre tus planes escribir algún libro sobre politología o temas internacionales o del activismo?


He colaborado en unos 15 libros académicos y de divulgación en México y en EU, pero tengo pendiente publicar mi primer libro. Tengo dos proyectos en este sentido, solo me falta tiempo…

¿Cuál es la ciudad o el lugar de México que prefieres para darte siempre unas merecidas vacaciones? ¿Te gusta viajar mucho?

De México me gustan mucho sus extremos geográficos. Las playas del Caribe, especialmente Tulum, y la peninsula de Baja California, pero también disfruto muchísimo Oaxaca y un pueblo en el Estado de México que se llama Valle de Bravo. Amo viajar.

Me imagino que con tantas actividades no tienes muchos ratos libres, pero cuando lo tienes cuáles son tus pasatiempos?
Leer, disfruto mucho leer y viajar. Ir a un pueblo que se llama Valle de Bravo con mi pareja, mis perros y amigos o familiares que invitamos. Conversar largo con mis amigos. Ir al parque con mis perros. Tener “dates” con mi pareja. Ir al cine, amo el cine. Tomar fotografías. Creo que me retiraré como fotógrafo algún día.

¿Te costó mucho ser vegetariano?

No soy vegetariano. Soy “pescatariano”. Sigo comiendo pescado y crustáceos. No he podido dejarlos porque me gusta el sabor y porque son animales no humanos que no generan vínculos emocionales y no me dan culpa. 

Dejar todo lo demás (cerdo, pollo, res, cabra, etc.) no me costó nada de trabajo. A la fecha, siempre me como las verduras primero, incluso cuando me traen un pescado. Quisiera ser vegano, pero no me deja mi pareja.

¿Qué libro nos recomendarías leer en este momento?

La saga de la italiana Elena Ferrante. Es un delirio.

Tú sabes que a todo el mundo en La Revista Diversa le preguntamos quién es el hombre vivo más sexy del mundo, aunque en tu caso nos tendrás que menciona runo de México también.

Muy difícil pregunta. Hoy me gusta mucho Emmanuel Macron, el presidente de Francia, pero antes me gustaba mucho Justin Trudeau, el PM de Canadá, antes de eso me obsesioné con Anderson Cooper, el de CNN, hace más tiempo con Ricky Martin y recientemente con Trevante Rhodes, el actor de Moonlight, y siempre con Ryan Gosling. En cuanto al hombre más sexy del mundo vivo me quedo con Maluma hoy y de México me gusta Poncho Herrera, a quien conocí una vez y me temblaron las piernas y más cuando él me saludó diciéndome: buenas noches, Maestro Lozano. De verdad, me temblaron las piernas.

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