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Mundo Indómito. Luis Panini: "La orientación o preferencia sexual nunca debe definir a una persona"

Esta vez en nuestra sección de literatura Mundo Indómito conversamos con el autor mexicano Luis Panini, escritor y arquitecto. Su primer libro obtuvo el Premio Nuevo León de Literatura 2008. Es egresado de la licenciatura en Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León y realizó estudios de posgrado en la Universidad de Kentucky y la Herbstakademie en Estados Unidos y Alemania, respectivamente. Ha publicadotres colecciones de ficción breve: Terrible anatómica (Conarte, 2009),Mala fe sensacional (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2010) y 'Función de repulsa' (Libros Malaletra, 2015).

También es autor de cuatro novelas: 'Esquirlas' (27 editores/UANL, 2014), 'El uranista' (Tusquets, 2014), 'La hora mala' (Tusquets, 2016) y 'Los Cronopolios I. Las Espirales del Tiempo' (Destino, 2016). Y de un libro de poesía: 'Destrucción del amante' (UANL, 2016), primer autorretrato del tríptico 'Un cuerpo sin órganos'.


Actualmente reside y trabaja en la ciudad de Los Ángeles.

En Twitter: https://twitter.com/TheLuisPanini

Con él conversamos acerca, por supuesto, de su literatura, de México, de la diversidad y de mucho más...

Cuéntanos, ¿cómo van Los Cronopolios, tu primera trilogía, ¿ha sido un proceso muy desgastante? ¿Dirías que hasta la fecha tu proyecto literario más ambicioso? Después de  Los Cronopolios I. Las Espirales del Tiempo y Los Cronopolios II. La oscuridad paralela, ¿qué esperan los fans para el tercer libro?

En cuanto a extensión se refiere, Los Cronopolios ha sido uno de los proyectos más ambiciosos. Desde un punto de vista literario, creo que otros de mis proyectos en los cuales trabajo actualmente son mucho más ambiciosos debido a las temáticas y estructuras. Del tercer libro de Los Cronopolios pueden esperar oscuridad. El 95 por ciento de la historia transcurre en la oscuridad.

¿Considerarías otra trilogía?

En 2016 publiqué Destrucción del amante, un libro de poesía y la primera parte de otra trilogía, pero esa es de índole autobiográfico. Aún no sé cuándo serán publicados los otros dos libros, aunque esos no serán de poesía, sino de narrativa.

Si pudieras manipular el tiempo, ¿a qué época pasada o futura volverías o irías?

No tengo una época específica en mente, pero sin duda sería a una en donde no existieran demasiados seres humanos.

La literatura juvenil está muy de moda con fuerte pegada, uno de esas sagas que la redescubrió fue precisamente Harry Potter, ese mundo de fantasía, magia y ciencia ficción una obra mainstream, ¿cómo ves la evolución del género en América Latina?

Hasta hace algunos años la mayoría de los libros etiquetados como literatura juvenil era mayoritariamente producto de traducciones, y de alguna manera sigue siendo así, pero está cobrando un empuje significativo en nuestra lengua. Cada vez más autores que antes sólo publicaban para un público adulto ahora escriben obras que tienen en mente a un público mucho más joven, lo cual me parece en extremo saludable. 

¿De niño qué tipo de literatura era la que te encantaba, tenías muchos héroes de ciencia ficción?

No leía ciencia ficción y hasta el día de hoy, salvo contadas excepciones, no lo hago. Es un género que respeto en gran medida, pero mis intereses como lector nunca me han llevado por esa ruta. Los Cronopolios es una trilogía estrictamente de fantasía y no de ciencia ficción. De joven leía a Poe, a Cortázar, a Quiroga, etc.

¿Eres de los autores que siempre están atentos a los comentarios de los fans y las críticas literarias, te han molestados quizá algunas reseñas?

Siempre respondo los mensajes que mis lectores me envían a través de redes sociales o correo electrónico, pero nunca busco qué se dice sobre mi escritura, a menos que alguien me avise o envíe una reseña que se escribió sobre alguno de mis libros. Las críticas positivas o negativas merecen el mismo respeto. Sería en extremo presuntuoso de mi parte molestarme si a alguien no le gusta cómo escribo.

¿Cuál es el máximo placer que te ha dado la literatura?

Las incontables horas de lectura.

¿Cuáles son esas obras que te han marcado de algún modo?

La náusea, de Jean-Paul Sartre; El mundo como voluntad y representación, de Arthur Schopenhauer; Simulacros y simulaciones, de Jean Baudrillard. 



Como muchos otro autores o escritores tienes un trabajo que te permite mantenerte económicamente, ¿estudiaste la carrera como la primera o segunda opción después de la literatura o porque de alguna forma te disuadieron de que no era una profesión rentable? ¿Qué te gusta de la arquitectura, la consideras una pasión en tu vida al igual que la literatura?

La arquitectura me ha brindado mucha satisfacción, me entusiasma y me ha ayudado a comprender mejor el mundo a través del espacio, pero si de pasiones se trata, entonces la literatura ocupa el lugar más alto.

¿De alguna forma la arquitectura te ha ayudado en la construcción de tus textos o diseño de tus historias?

Siempre concibo el espacio donde se desarrollan mis historias como un personaje más que merece la misma atención. Mi formación académica me ha permitido tener un punto de vista literario que de otra forma no tendría.

Ahora vives a tiempo completo en los Estados Unidos, pero siempre vuelves a tu tierra mexicana en Nuevo León, ¿qué es que más extrañas de la cultura de tu país cuando estás afuera?

La comida. Es prácticamente imposible comer buena comida mexicana fuera de México.

¿Cuáles dirías tú son esas novelas claves dentro de la literatura mexicana que formaron el imaginario de la sociedad como la vemos ahora?

Pienso en una: La feria, de Juan José Arreola. Es un retrato perfecto de mi país.

Ahora que estás más tiempo en los Estados Unidos, ¿cómo ves la política y los problemas de tu país?

Resido en Estados Unidos desde noviembre de 2000. En realidad, la política recibe muy poca de mi atención. Prefiero concentrarme en otros asuntos, pero ahora que tengo a un bufón como presidente es difícil no ser tragado por ese agujero negro en que se ha convertido el discurso político en Estados Unidos. Sin embargo, trato de mantenerme al margen. La política no es un tema que me interesa tratar en mi escritura.

La pregunta es un poco difícil quizá, pero al igual que con los hijos uno siempre tiene un favorito, ¿en el caso de tus libros cuál seria y por qué?

Quizás elegiría La hora mala, porque es una novela que me divirtió mucho mientras la escribía. Es jocosa y lenguaraz. Es socarrona y está plagada de absurdo y humor negro.

Terrible anatómica, obtuvo el Premio Nuevo León de Literatura 2008 y en 2014 fue elegido por la revista La Tempestad como el escritor emergente del año, un gran respaldo para tu carrera, ¿te imaginabas que tendría esa acogida, obtener este resultado te resultó abrumador?

Creo que el hecho de que mi primer libro haya recibido un premio literario me alentó a seguir escribiendo. Lo de La Tempestad fue una muy grata sorpresa, sobre todo porque esa revista es una de las propuestas culturales que más respeto en el país.

En algunas de tus entrevistas señalas a tus fobias, obsesiones y misantropía como parte de tu personalidad, ¿hasta que punto escribir se ha transformado en tu catarsis o una forma de lidiar con todo que de alguna forma puede causarte zozobra o emociones encontradas?

Más de una vez he dicho que, además de Fortunata y Jacinta –mis dos gatas–, la escritura prolonga mi existencia y me justifica. Si no escribiera, probablemente ya estaría muerto.



Tu eres un hombre visiblemente gay pero en el marketing o promoción de tus libros no te presentas como tal, ¿te molestaría que te reconozcan como el escritor gay?

La orientación o preferencia sexual nunca debe definir a una persona. Sería en extremo lamentable clasificar a un ser humano mediante etiquetas irrelevantes. Mi escritura no tiene nada que ver con la llamada “literatura gay”, probablemente esa es la razón por la que la promoción de mis libros nunca ha tenido ese enfoque. Sólo estoy tratando de hacer un retrato personalísimo de la realidad que soy capaz de percibir.

¿Has pensando o planeado escribir una obra con personajes que muestren esa diversidad sexual de forma más abierta?

Me interesa la literatura, su orfebrería, el tratamiento que se le puede dar a una historia, su estructura, los registros narrativos que uno puede lograr. Jamás pensaría en escribir un libro que favorezca la diversidad por el simple hecho de destacarla. Tiene que haber una buena historia. Que los personajes sean heterosexuales u homosexuales es absolutamente irrelevante.

¿De qué forma se ha tratado el tema de la diversidad sexual en la literatura mexicana desde fines del siglo pasado hasta la actualidad, qué personajes y libros sobre temática LTGBQ mexicanos recuerdas o vienen a tu mente?

Tanto en la literatura, como en el cine, es una temática que trato de evitar porque lo poco que he leído o visto con temática LGBTQ (y demás letras) me ha parecido imperdonablemente tedioso.

¿Piensas que la literatura mexicana realmente ha salido del clóset?

No tengo la menor idea de cuál sería ese clóset. Pero si acaso no ha salido, que se quede metida ahí. La que ya está fuera funciona muy bien.

¿Decir literatura gay es hacer otro gueto o por el contrario visibiliza los afectos y las pasiones?


Las etiquetas existen para incentivar la comercialización. Son asuntos de mercadotecnia. 

¿Asumir tu orientación sexual fue un proceso difícil o tuviste en todo momento el apoyo de familia y amigos?

Fue como decir “pásame la sal y pimienta”. Cuando uno no convive con seres humanos racistas, homófobos, misóginos o clasistas, la vida es muy sencilla.

En el tema gay o LTGBQ estamos rodeados de estereotipos o prejuicios, ¿cómo lo has vivido dentro de la sociedad?

Hasta la fecha no lo he vivido. La gente que me rodea y que frecuento es lo suficientemente educada para no prestar atención a estereotipos y prejuicios.

Y en esa línea de los tabúes no podemos dejar a un lado el sexo, ¿piensas que los mexicanos han retrocedido o avanzando en cuanto a hablar del tema, a vivir y practicar la sexualidad en forma más libre?

Es una ilusión creer en este retroceso o avance. La sexualidad no evoluciona. Siempre ha sido la misma. Está, afortunadamente, estancada y es inmutable. En cuanto a practicar la sexualidad en forma más libre se refiere, pues ese asunto es personal. Nadie debe ser criticado si decide acostarse con una sola persona durante el resto de su vida o con diez mil.

¿Alguna vez has desfilado en marchas o eventos por causas sociales?

Nunca. Las únicas causas que me interesa apoyar están vinculadas con el bienestar de los animales. Jamás prestaría voz, de ninguna forma, a una causa que involucre seres humanos.

¿Te sientes parte de la comunidad gay o LTGBQ o por el contrario sientes que no te representa?

No me adhiero a ningún tipo de comunidad, ya sea de identidad, dogmática, socioeconómica o étnica. Nunca me ha interesado “pertenecer” a un grupo para definirme.

¿Te gustaría que se dé la ley de matrimonio igualitario en todo el país como se logró en USA, consideras casarte y tener una familia en el futuro?

Lo que este mundo necesita son menos matrimonios, pero creo que todos, homosexuales o heterosexuales, mujeres u hombres, deberían contar con los mismos derechos. Un gobierno jamás debería hacer distinciones basadas en la identidad sexual de sus ciudadanos o en su género. Y si por familia te refieres a tener hijos, mi respuesta es no. No me gusta convivir con niños, tenerlos cerca me resulta un poco molesto.

¿Cómo proyectas tu carrera como escritor de aquí a cinco años o qué más te gustaría hacer?

Tengo docenas de ideas. Cientos. Siempre estoy tomando apuntes para proyectos futuros. De aquí a cinco años me veo igual, tratando de robarle a cada día el mayor número de horas posible para escribir.

¿Cuándo no estás trabajando en Arquitectura o escribiendo en qué ocupas tu tiempo libre?

Veo mucho cine, visito galerías y museos. 

¿Qué es lo más atrevido que has hecho en tu vida, o te consideras tímido?

Afortunadamente soy un hombre con demasiadas obsesiones y perversiones, pero mi timidez me impide elaborar sobre el asunto.

¿Has estado alguna vez en América Latina, más concretamente en Perú? ¿Qué conoces de nuestro país?

Me da pena admitirlo, peo lamentablemente no he viajado mucho por América Latina. He visitado Bogotá un par de veces y me pareció una ciudad extraordinaria. De Perú conozco la comida chifa y he disfrutado a autores como Ciro Alegría y Clorinda Matto de Turner.

¿Piensas que la gente joven tienen más ganas de escribir, leen más?

La gente joven tiene más ganas de ser famosa.

¿Cuál de las redes sociales te gusta más, en dónde te sientes más cómodo, alguna vez te desconectas?

Estoy, sobre todo, en Facebook y un poco menos en Twitter. Casi nada en Instagram. Creo que las redes sociales se han convertido en un mal necesario. Te roban tiempo, sí, pero también te permiten conectar con gente interesante. 

Tú sabes, a todo el mundo en La Revista Diversa le preguntamos así que no te escapas ¿quién es el hombre más sexy del Perú y del mundo?

Seguramente son desconocidos. Las mujeres más bellas y los hombres más apuestos no son famosos.

¡Muchas gracias por la entrevista, Antonio!

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