Ponte en #actitudpali

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Vive toda la sensualidad en tu cuerpo

Consultorio Diverso por Rufino Arco: Para Ramón


Todas las personas sabemos que la vida nos presenta altibajos, momentos de bienestar y momentos de tristeza, que pueden prolongarse por un periodo mayor o menor en el tiempo. Contamos con que esas situaciones suceden y por regla general sabemos gestionarlas; es cuestión de tiempo y de adquirir las herramientas necesarias.

En otras ocasiones hay ciertas personas, y no son pocas, en las que una etapa de tristeza se alarga más de lo deseado, y comienza a hacerse crónica. Llevando a pensamientos muy negativos y a vibrar en un nivel que encaja con la depresión.

En momentos en que no sabes lo que te pasa con claridad, pero aun habiendo contado en tu circulo cercano que no eres heterosexual, no acabas de verte aceptado por el entorno en su totalidad, sientes de manera muy fuerte la carencia de ternura, y sabes que es debido a tu circunstancia personal. No porque los heterosexuales tengan más facilidad para recibir o dar cariño, sino porque en un entorno rural las posibilidades de encontrar a alguien son menores que en una gran ciudad, y eso quien más lo siente y padece es la persona que vive la situación; familiares y amigos pueden imaginarse la situación, pero no la viven con la misma intensidad, lo que aumenta la sensación de aislamiento.

Abordemos esta sensación de aislamiento, y hagámoslo recordando que tenemos la gran suerte de disponer de infinitas formas de conocer personas afines a nosotrxs a distancia. Aplicaciones para citas, redes sociales, la capacidad de hacer viajes a zonas más concurridas, una escapada, clubs de aficiones que no necesitan quedar en persona… hay una infinidad de opciones que nos permiten salvar este peldaño que nos empaña la esperanza. Investiga opciones de conocer personas que tengan sentimientos parecidos a los tuyos, porque hay más de una persona, y más de dos, y juntos podréis compartir buenas conversaciones, buenas reflexiones. 

Cuando el caso va más allá y por alguna razón tenemos algún bloqueo personal que nos limita el abrir nuestro corazón a personas nuevas, sobre todo a nivel de estar preparados para admitir una pareja, debemos, hacer un estudio muy profundo de nosotrxs mismxs. En el caso de Ramón, sufrió alguna que otra depresión cuando la experiencia finalizó en ruptura. El desengaño amoroso influye mucho en su autoestima.

Ante esto es muy importante tener claro el funcionamiento de los seres humanos ante una relación sentimental, tema que da para escribir un libro entero, pero que aquí podría resumir en algunas pautas claves, como son buscar nuestra esencia personal, quererla, aceptarla, respetarla y partiendo de esa base, tener la fortaleza de que todas aquellas personas que están en nuestra vida o que entren en ella de nuevas, cumplan también esas premisas con respecto a nosotrxs.

El tema clave en este caso es que hemos perdido, debido a la situación de desánimo (que es una situación que tiende a hacerse cíclica y se convierte en la pescadilla que se muerde la cola), la percepción real de la vida. Y se nos olvida una verdad absoluta, que, si bien puede parecer metafórica, es tan cierta como la vida misma. El sol sale para todxs por igual.

Su luz, generosa e infinita, baña nuestros cuerpos de la misma manera sobre unxs que sobre otrxs. Tú, Ramón, que sientes frío y desamparo, estás siendo bañado por esa luz de igual modo que lo están siendo bañados los de alrededor. Cierto es que debido a la situación que estás pasando de alguna manera, estás ciego a esa luz, pero no verla no significa que no esté. Por lo tanto, en que se van a basar los ejercicios para volver a tener esa motivación y ganas de vivir, en hacernos conscientes de la existencia de esa luz, incluso a través de las nubes. 

Cada vez que sientas que te falta energía, piensa en esa luz que mueve el mundo, esa energía gratuita y generosa que hace crecer la hierba, que estimula las células de los vegetales cada segundo, que excita las células de tu piel y les da calor.

Piensa en como esa energía, que hoy podemos percibir como infinita, te dio la vida, y te mantiene con ella. Lo valioso de cada centímetro de tu cuerpo, de cada pensamiento que tu cerebro genera, cosas valiosas por lo únicas que son, algo único generado y alimentado por esa luz de fuerza inmensa, y que nos baña a todxs por igual.

Y cada vez que despiertes, por la mañana, antes de levantarte de la cama, da gracias. Gracias a la luz que te dará ánimo ese nuevo día. Gracias porque, aunque no lo veas en este momento, hay personas para las que eres importante, y que a pesar de que tal vez, según cuentas, no lo demuestren todos los días, sí que lo sienten. Gracias porque tienes un plato de comida que alimenta tu cuerpo, acceso a libros que alimentan tu espíritu. Gracias de que vivimos una época en la que podemos ser nosotrxs mismos. No hay nada más feliz que una persona que es consciente de cuan afortunada es de tener cosas que hay miles de personas que no pudieron o no pueden ni soñar.

Otro ejercicio paralelo que es de gran utilidad, y aunque parezca extraño, ayuda mucho, es evocar situaciones que nos hicieron daño y a las personas que participaron, traerlo todo al consciente. Y practicar el perdón. Es muy importante darnos cuenta que en algunas de esas situaciones los responsables somos nosotrxs mismxs, por lo que es a unx mismx a quien hay que perdonar.  

Realiza estos ejercicios: sentir la luz que efectivamente se vierte sobre nosotrxs, dar gracias por todo lo que tenemos, que no es poco y perdonar.

Durante este proceso puedes sentir vibraciones negativas de tu entorno. Debes ser consciente que la percepción que puedas tener de tu alrededor va a estar influido por como tú mismo te sientes. Al encontrarte en baja vibración, interpretaras gestos neutros como si hubieran sido negativos, sospecharás, pensarás que es probable que hayan sido realizados con intenciones dudosas. En estos casos, y en la situación en la que te encuentras, debes ser cauto, y no dejarte llevar en exceso por esa percepción. Viene a ser como mirar la realidad a través de unas gafas de sol, con las que todo se ve oscuro. 
Esas gafas de percepción las tienes puestas, y hasta que desaparezcan poco a poco, debes tenerlo en cuenta a la hora de hacer un juicio sobre algo que esté ocurriendo.

Cuando comiences a poner en práctica estos pasos, los primeros días te sentirás extraño, porque no acabara de convencerte. Pensarás que en realidad estás en una mala situación y que no ves de que dar las gracias. Pero de igual modo, hazlo, y no sólo cada mañana, sino cada vez que venga un pensamiento negativo. Poco a poco tu actitud empezará a cambiar. Ayúdate con actividades que te hagan sonreír, vídeos graciosos, textos humorísticos, cine, busca la sonrisa en la cara de los niños, que aún no han aprendido a preocuparse, mira su sencillez, y practica esa sencillez.

Pronto descubrirás que tú también sonríes, y entenderás que mereces esa sonrisa, como ser único y valioso que eres. Cuando vayas llegado a esa comprensión, de manera automática tu alrededor lo va a percibir. Familiares, amistades, compañías que de manera inconsciente cambiaran el trato hacia ti, porque de manera gradual habrás ido cambiando la vibración que expresas, y eso, de alguna manera, las personas lo notamos.

Tómatelo con paciencia, no seas excesivamente exigente contigo mismo. Porque es un esfuerzo el que vas a realizar y tenemos derecho a los altibajos. Cada persona debe amoldarse a su propio ritmo. Si un día no ves avances, reflexiónalo si eso te da fuerzas y mantén la esperanza. Si sientes que necesitas un abrazo, dalo. Sin reparos. ¿Hay algo más bonito en la vida?

Recuerda, siempre estás acompañado y bañado por luz.


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